Científicos británicos afirman haber descubierto vida extraterrestre



Científicos británicos afirman haber descubierto vida extraterrestre


En 2011 Richard B. Hoover, científico de la NASA, desató la polémica al afirmar que había identificado microfósiles de bacterias en varios meteoritos. Estas controvertidas declaraciones significaban que la vida es común en todo el universo, y que la vida en la Tierra pudo haber venido de otros planetas. Pero Hoover no es el primer científico que afirma haber encontrado evidencia de vida extraterrestre en meteoritos.

En 1996, otro científico de la NASA, David S. McKay, argumentó a favor de la existencia de nanofósiles en ALH 84001, un meteorito encontrado en la Antártida, y que supuestamente vino de Marte. El anuncio de la posible evidencia de vida extraterrestre causó una gran controversia en su momento, incluso provocó que el presidente Bill Clinton se preparara para comunicar públicamente el descubrimiento.

Y ahora, un equipo de científicos británicos afirman haber descubierto vida extraterrestre en las muestras recogidas en las Perseidas mediante un globo enviado a la estratosfera, siendo este sorprendente descubrimiento la evidencia de la existencia de las “semillas de la vida” en todo el universo viajando de un planeta a otro a través de los meteoros.

El origen de la vida


El profesor Chandra Wickramasinghe, un astrobiólogo de 74 años de edad, y su equipo de la Universidad de Sheffield, Inglaterra, afirma haber encontrado la evidencia definitiva sobre vida extraterrestre, después de enviar un globo a 27 kilómetros de la estratosfera. El globo fue diseñado específicamente para recoger muestras durante la lluvia anual de meteoros de las Perseidas.

Cuando finalizo la misión, en su regreso a la Tierra, el globo capturó pequeños organismos biológicos en los portaobjetos estériles. Una vez que el globo ya se encontraba en la Tierra, los científicos observaron unas algas acuáticas microscópicas, siendo un indicativo que representan formas de vida extraterrestre y únicamente podrían haber llegado desde el espacio. El profesor Wickramasinghe afirma que las “semillas de la vida” han sido transportadas de un planeta a otro por meteoritos que a su vez sugiere que existe vida en otras áreas de la galaxia.

Los hallazgos fueron publicados en un artículo en los Instrumentos, Métodos y Misiones para la conferencia de Astrobiología en San Diego, EE.UU., en agosto. En la conferencia, el equipo dijo que las semillas son transportadas continuamente entre planetas por asteroides, cometas u otros elementos cósmicos.

“Las entidades biológicas de esta naturaleza no han sido previamente registradas en la estratosfera. Estas entidades varían de una presunta colonia de ultra pequeñas bacterias a dos organismos individuales inusuales, que forman parte de un frústulas de diatomeas y una masa de partículas del tamaño micrométrico de 200, entrelazados con filamentos de biopelículas y biológicos”, dijo el profesor Wickramasinghe a los medios de comunicación.

Pero según el profesor Wickramasinghe, este descubrimiento apoya la teoría de la “panspermia”, que sugiere que “las semillas de la vida” vinieron del espacio exterior en un “intercambio de vida” entre planetas. Panspermia significa literalmente “semillas por todas partes”. Las últimas investigaciones sugieren que un 7,5% de las rocas de Marte alcanzan la Tierra. Las rocas podrían viajar hacia la tierra entre menos de 100 a 16.000 años.

Profesor Chandra Wickramisinghe
Profesor Chandra Wickramasinghe, astrobiólogo de 74 años de edad, de la Universidad de Sheffield, Inglaterra

Un argumento que apoya la teoría de la panspermia es la aparición de la vida poco después del período de intenso de “bombardeo cósmico en la Tierra”, hace entre 3,8 y 4 millones de años. Durante este período, los investigadores creen que la Tierra sufrió una serie de lluvias de meteoros extendida y muy potente. Sin embargo, la evidencia de vida en la Tierra sugiere que comenzó hace unos 3.830 millones años, que concuerda a la perfección con esta fase de “bombardeo cósmico”. Estas observaciones sugieren que los seres vivos durante este período se tendrían que haber enfrentado a la extinción masiva, lo que contribuye a la idea de que la vida no se originó en la Tierra.

Pero como es habitual, los más escépticos creen que las muestras biológicas podrían provenir de la Tierra, y que de alguna manera han llegado a la estratosfera. Pero esta hipótesis ha quedado desacreditada, ya que los expertos afirman que las entidades que se encuentran en la Tierra son demasiado pesadas para que este fenómeno fuera posible.

“Para nuestra comprensión actual de los medios, estas partículas no pueden haber sido transferidas desde la Tierra hasta la estratosfera, en ausencia de una violenta erupción volcánica el mismo día del evento de la recogida de muestras. Si no existe un mecanismo por el cual estas entidades biológicas puedan ser elevados desde la Tierra a la estratosfera entonces deben de haber llegado desde más allá de la estratosfera accediendo a la Tierra”, explico el profesor Wickramasinghe.

Bacteria extraterrestre
Bacteria extraterrestre


Fuente: Mundo esotérico y paranormal


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Científicos británicos afirman haber descubierto vida extraterrestre

11 de septiembre de 2013
Científicos británicos afirman haber descubierto vida extraterrestre


En 2011 Richard B. Hoover, científico de la NASA, desató la polémica al afirmar que había identificado microfósiles de bacterias en varios meteoritos. Estas controvertidas declaraciones significaban que la vida es común en todo el universo, y que la vida en la Tierra pudo haber venido de otros planetas. Pero Hoover no es el primer científico que afirma haber encontrado evidencia de vida extraterrestre en meteoritos.

En 1996, otro científico de la NASA, David S. McKay, argumentó a favor de la existencia de nanofósiles en ALH 84001, un meteorito encontrado en la Antártida, y que supuestamente vino de Marte. El anuncio de la posible evidencia de vida extraterrestre causó una gran controversia en su momento, incluso provocó que el presidente Bill Clinton se preparara para comunicar públicamente el descubrimiento.

Y ahora, un equipo de científicos británicos afirman haber descubierto vida extraterrestre en las muestras recogidas en las Perseidas mediante un globo enviado a la estratosfera, siendo este sorprendente descubrimiento la evidencia de la existencia de las “semillas de la vida” en todo el universo viajando de un planeta a otro a través de los meteoros.

El origen de la vida


El profesor Chandra Wickramasinghe, un astrobiólogo de 74 años de edad, y su equipo de la Universidad de Sheffield, Inglaterra, afirma haber encontrado la evidencia definitiva sobre vida extraterrestre, después de enviar un globo a 27 kilómetros de la estratosfera. El globo fue diseñado específicamente para recoger muestras durante la lluvia anual de meteoros de las Perseidas.

Cuando finalizo la misión, en su regreso a la Tierra, el globo capturó pequeños organismos biológicos en los portaobjetos estériles. Una vez que el globo ya se encontraba en la Tierra, los científicos observaron unas algas acuáticas microscópicas, siendo un indicativo que representan formas de vida extraterrestre y únicamente podrían haber llegado desde el espacio. El profesor Wickramasinghe afirma que las “semillas de la vida” han sido transportadas de un planeta a otro por meteoritos que a su vez sugiere que existe vida en otras áreas de la galaxia.

Los hallazgos fueron publicados en un artículo en los Instrumentos, Métodos y Misiones para la conferencia de Astrobiología en San Diego, EE.UU., en agosto. En la conferencia, el equipo dijo que las semillas son transportadas continuamente entre planetas por asteroides, cometas u otros elementos cósmicos.

“Las entidades biológicas de esta naturaleza no han sido previamente registradas en la estratosfera. Estas entidades varían de una presunta colonia de ultra pequeñas bacterias a dos organismos individuales inusuales, que forman parte de un frústulas de diatomeas y una masa de partículas del tamaño micrométrico de 200, entrelazados con filamentos de biopelículas y biológicos”, dijo el profesor Wickramasinghe a los medios de comunicación.

Pero según el profesor Wickramasinghe, este descubrimiento apoya la teoría de la “panspermia”, que sugiere que “las semillas de la vida” vinieron del espacio exterior en un “intercambio de vida” entre planetas. Panspermia significa literalmente “semillas por todas partes”. Las últimas investigaciones sugieren que un 7,5% de las rocas de Marte alcanzan la Tierra. Las rocas podrían viajar hacia la tierra entre menos de 100 a 16.000 años.

Profesor Chandra Wickramisinghe
Profesor Chandra Wickramasinghe, astrobiólogo de 74 años de edad, de la Universidad de Sheffield, Inglaterra

Un argumento que apoya la teoría de la panspermia es la aparición de la vida poco después del período de intenso de “bombardeo cósmico en la Tierra”, hace entre 3,8 y 4 millones de años. Durante este período, los investigadores creen que la Tierra sufrió una serie de lluvias de meteoros extendida y muy potente. Sin embargo, la evidencia de vida en la Tierra sugiere que comenzó hace unos 3.830 millones años, que concuerda a la perfección con esta fase de “bombardeo cósmico”. Estas observaciones sugieren que los seres vivos durante este período se tendrían que haber enfrentado a la extinción masiva, lo que contribuye a la idea de que la vida no se originó en la Tierra.

Pero como es habitual, los más escépticos creen que las muestras biológicas podrían provenir de la Tierra, y que de alguna manera han llegado a la estratosfera. Pero esta hipótesis ha quedado desacreditada, ya que los expertos afirman que las entidades que se encuentran en la Tierra son demasiado pesadas para que este fenómeno fuera posible.

“Para nuestra comprensión actual de los medios, estas partículas no pueden haber sido transferidas desde la Tierra hasta la estratosfera, en ausencia de una violenta erupción volcánica el mismo día del evento de la recogida de muestras. Si no existe un mecanismo por el cual estas entidades biológicas puedan ser elevados desde la Tierra a la estratosfera entonces deben de haber llegado desde más allá de la estratosfera accediendo a la Tierra”, explico el profesor Wickramasinghe.

Bacteria extraterrestre
Bacteria extraterrestre


Fuente: Mundo esotérico y paranormal


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Al encuentro con formas de vida extraterrestre


Científicos convocados por la Royal Society de Londres señalan que debemos prepararnos para este descubrimiento

Las formas de vida extraterrestre serán detectadas muy pronto gracias a las tecnologías disponibles, por lo que tenemos que estar preparados para las consecuencias de este hallazgo. Ésta es una de las conclusiones a la que han llegado científicos y astrónomos de todo el mundo, reunidos recientemente en un encuentro de la Royal Society de Londres, para discutir cuestiones relacionadas con la vida alienígena. Sus argumentos, aunque parecen sacados de la ciencia ficción, en realidad tienen una base científica y tecnológica. Por Yaiza Martínez.

Los pasados 25 y 26 de enero se celebró una conferencia en la Royal Society de Londres en la que se discutieron cuestiones relacionadas con la existencia de vida en otros planetas.

¿Qué aspecto tendrán los extraterrestres si los encontramos?, ¿Se encontrarán formas de vida similares a la nuestra en el espacio exterior o, por el contrario, estas formas de vida serán más parecidas a las que nos ha mostrado en incontables ocasiones la ciencia ficción?, fueron algunas de esas cuestiones.

Bajo el nombre de “The detection of extra-terrestrial life and the consequences for science and society” (La detección de vida extraterrestre y sus consecuencias para la ciencia y la sociedad), la conferencia reunió a los principales astrónomos y científicos de todo el mundo, que intentaron dilucidar, además, qué pasará realmente cuando el ser humano encuentre señales de vida en otros planetas.


Las formas de vida extraterrestre serán detectadas muy pronto gracias a las tecnologías disponibles, por lo que tenemos que estar preparados para las consecuencias de este hallazgo. Muy cerca

El hallazgo de vida extraterrestre no es una posibilidad remota, aseguran los científicos. Los astrónomos son ya capaces de detectar planetas orbitando alrededor de estrellas lejanas, y en los que podrían existir formas de vida.

Las generaciones que actualmente poblamos la Tierra llegaremos a ver la detección de señales de vida extraterrestre en alguna parte del Universo, aseguran los expertos. ¿Qué pasaría si esto sucediera?

En un comunicado publicado por la Universidad St. Andrews se explica que, ahora más que nunca, la humanidad tiene que prepararse para las consecuencias de un posible encuentro con formas de vida alienígenas.

Según declaró en la conferencia Martin Dominik, de la Escuela de Física y Astronomía de dicha universidad, los rápidos avances alcanzados en las tecnologías de exploración espacial hacen que esta posibilidad sea una posibilidad real.

Dominik afirma: “podría ser que no estuviéramos solos en el universo, lo que afectaría radicalmente la forma en que la humanidad se comprende a sí misma. Tenemos que estar preparados para las consecuencias”.


Técnica clave

Dominik es pionero en la exploración planetaria. De hecho, en 2006, él y su colaborador, Keith Horne, descubrieron el planeta más parecido a la Tierra de los encontrados hasta el momento.

Bautizado como “ OGLE-2005- BLG-390Lb”, este planeta tiene una masa cinco veces mayor que la de la Tierra, y se encuentra a unos 20.000 años luz de distancia, cerca del centro de la Vía Láctea, orbitando alrededor de una estrella más pequeña que el Sol.

Según explicó en 2006 la Universidad St.Andrews en un artículo, este planeta es demasiado frío para contener vida, pero fue encontrado con una técnica denominada de microlente gravitacional, que permite detectar objetos de la masa de un planeta o de la masa de una estrella, independientemente de la luz que éstos emitan.

El hallazgo del OGLE-2005- BLG-390Lb con esta técnica supuso un resultado innovador, clave para la búsqueda posterior de formas de vida extraterrestre.


Alienígenas inteligentes

Por otra parte, en la conferencia de la Royal Society, Lord Rees, Presidente de la Royal Society y Astrónomo Real, afirmó que el descubrimiento de vida extraterrestre podría cambiar a la humanidad para siempre, alterando la visión que tenemos de nosotros mismos y de nuestro lugar en el cosmos.

Según Rees, la tecnología de que se dispone está ya tan avanzada que no sólo podremos detectar planetas no mayores que la Tierra orbitando alrededor de otras estrellas, sino que también seremos capaces de saber si estos planetas tienen continentes y océanos o el tipo de atmósfera que los rodea.

Rees añadió que, si se encontrara alguna forma de vida alienígena, incluso una forma muy simple, en cualquier lugar, nos enfrentaríamos a uno de los mayores descubrimientos del siglo XXI.

El científico señaló tener la sospecha de que hay vida e inteligencia en otros lugares del universo, en formas que nos resultan inconcebibles. Incluso, podría haber formas de inteligencia superiores en capacidad a la inteligencia humana, tan alejadas de ésta como nosotros lo estamos de un chimpancé.


Proyecto SETI

En otra Intervención de la conferencia, el profesor Paul Davies, de la Universidad de Arizona, explicó el estado actual y futuro del Proyecto SETI, señalando que se necesitan más esfuerzos y flexibilidad para cuestionar las ideas existentes sobre qué forma podría tomar una inteligencia alienígena, cómo podría intentar un ser inteligente extraterrestre contactar con los humanos, y cómo podríamos responder si alguna vez este contacto se produce.

SETI es el acrónimo del inglés Search for ExtraTerrestrial Intelligence, o Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre, un proyecto con el se intenta desde hace 15 años encontrar vida extraterrestre inteligente, ya sea por medio del análisis de señales electromagnéticas capturadas en distintos radiotelescopios, o bien enviando mensajes de distintas naturalezas al espacio con la esperanza de que alguno de ellos sea contestado.

Hasta la fecha, no se ha detectado ninguna señal de claro origen extraterrestre, sin incluir la todavía sin definir Señal WOW, nombre que se le dio a una captación de radio que podría ser el único mensaje recibido hasta la fecha procedente de seres inteligentes alienígenas.

Esta señal fue registrada el 15 de agosto de 1977 por el radiotelescopio Big Ear, y procedía de la zona oeste de la constelación de Sagitario.


Otras técnicas novedosas

Hemos hablado en otras ocasiones de las tecnologías emergentes en la búsqueda de vida extraterrestre. Por ejemplo, el pasado mes de abril se hizo público que un equipo de investigadores norteamericanos había ideado un novedoso sistema que, basado en el análisis de la “quiralidad” de las moléculas (propiedad que permite saber en qué dirección reflejan éstas la luz), podría introducirse en un futuro en un telescopio gigante o en una sonda espacial para rastrear planetas lejanos para tratar de encontrar “marcas” moleculares que revelen la presencia de vida en dichos planetas.

Por otra parte, el pasado mes de octubre, científicos canadienses revelaron que habían creado un microscopio robusto y sencillo llamado DIHM, destinado a investigar formas de vida extraterrestres en misiones espaciales. En ellas DIHM podría dedicarse a registrar imágenes de cualquier objeto que midiese como mínimo 100 micrómetros.

Por último, en septiembre de 2009, supimos que un equipo de investigadores Investigadores de la Open University del Reino Unido están creando una nueva ecuación con la que se podrá cuantificar matemáticamente el potencial de un hábitat determinado para albergar vida.

Este “índice de habitabilidad” ayudará a determinar qué lugares de nuestra galaxia podrían ser entornos habitables, es decir, qué planetas disfrutarían de la presencia de un solvente (como el agua), tendrían materiales posiblemente orgánicos, unas condiciones generales benignas y algún tipo de recurso energético.

Fuente: Tendencias 21



Buscando vida como no la conocemos


Buscando vida como no la conocemos
Buscando vida como no la conocemos
Cuando discutimos la posibilidad de encontrar vida en otros mundos, normalmente solemos usar la frase “vida – como la conocemos”. Pero hemos quedado sorprendidos por exóticas formas de vida incluso en nuestro propio mundo y tenemos que descubrir cómo podría evolucionar la vida en cualquier parte con una bioquímica distinta en entornos alienígenas. Los científicos en un nuevo instituto de investigación interdisciplinario de Austria están trabajando para comprender la vida exótica y cómo podríamos encontrarla.

Tradicionalmente, los planetas que podrían mantener vida se buscan en las ‘zonas habitables’, la región alrededor de una estrella en la que planetas similares a la Tierra con atmósferas de dióxido de carbono, vapor de agua y nitrógeno podrían mantener agua líquida en sus superficies. Consecuentemente, los científicos han buscado biomarcadores producidos por la vida extraterrestre con metabolismos que recuerdan a los terrestres, donde el agua se usa como disolvente y los bloques básicos de la vida, los aminoácidos, están basados en el carbono y el oxígeno. No obstante, éstas pueden no ser las únicas condiciones bajo las que evolucione la vida.

La Universidad de Viena estableció un grupo de investigación para Disolventes Alternativos como Base para Soporte Vital en Sistemas (Exo-)Planetarios en mayo de 2009, bajo la dirección de Maria Firneis.

“Es hora de hacer un cambio radical en nuestra visión geocéntrica de la vida tal y como la conocemos en la Tierra”, dijo el Dr. Johannes Leitner, del grupo de investigación. “Incluso aunque éste es el único tipo de vida que conocemos, no puede descartarse que las formas de vida hayan evolucionado en algún lugar que no dependa del agua ni del metabolismo basado en el oxígeno y el carbono”.

Un requisito para los disolventes de soporte vital es que permanezcan líquidos a lo largo de un amplio rango de temperatura. El agua es líquida entre 0°C y 100°C, pero existen otros disolventes que son líquidos a más de 200 °C. Tales disolventes permitirían un océano en un planeta más cerca de la estrella central. También es posible el escenario inverso. Un océano líquido de amoniaco podría existir mucho más lejos de una estrella. Además, el ácido sulfúrico puede encontrarse dentro de las capas de nubes de Venus y ahora sabemos que lagos de metano/etano cubren partes de la superficie del satélite saturniano Titán.

Por consiguiente, la discusión sobre la vida potencial y las mejores estrategias para su detección está en marcha y no sólo se limita a exoplanetas en zonas habitables. El grupo de investigación recientemente formado en la Universidad de Viena, junto con otros colaboradores internacionales, investigará las propiedades de un rango de disolventes aparte del agua, incluyendo su abundancia en el espacio, sus características térmicas y bioquímicas así como su capacidad para dar soporte al origen y evolución de metabolismos que ayuden a la vida.

“Incluso aunque la mayor parte de los exoplanetas que hemos descubierto hasta el momento son probablemente planetas gaseosos, es cuestión de tiempo que se descubran exoplanetas del tamaño de la Tierra”, dijo Leitner.

El grupo de investigación discutió sus ideas iniciales en la Conferencia Europea de Ciencias Planetarias en Potsdam, Alemania.


Un submarino para Europa

Muchos científicos planetarios creen que la luna de Júpiter, Europa, es el mejor candidato de nuestro Sistema Solar para compartir la distinción de la Tierra de albergar vida. Las pruebas recopiladas por las naves Voyager y Galileo sugieren que Europa contiene un profundo y posiblemente cálido océano de agua salada bajo su capa externa de hielo con fisuras. En un artículo publicado en el ejemplar de julio de 2007 de Journal of Aerospace Engineering un ingeniero mecánico británico propone enviar un submarino a explorar los océanos de Europa.

Carl T. F. Ross, profesor en la Universidad de Portsmouth en Inglaterra ofrece un diseño teórico de una nave submarina construida de un compuesto matricial de metal. También proporciona sugerencias para suministros energéticos adecuados, técnicas de comunicación y sistemas de propulsión para tal vehículo en su artículo, “Conceptual Design of a Submarine to Explore Europa’s Oceans” (Diseño conceptual de un submarino para explorar los océanos de Europa)

El artículo de Ross valora las opciones de construir un submarino capaz de soportar indudable alta presión dentro de los profundos océanos de Europa. Los científicos creen que los océanos de esta luna podrían estar a una profundidad de 100 kilómetros, más de 10 veces superior a los océanos de la Tierra. Ross propone un submarino cilíndrico de 3 metros de longitud con un diámetro interno de 1 metro. Cree que el acero o el titanio, aunque son lo bastante fuertes para soportar la presión hidrostática, serían poco adecuados ya que el vehículo no tendría reserva de flotabilidad. Además el submarino se hundiría como una piedra hasta el fondo del océano. Una matriz metálica o compuesto cerámico ofrecería la mejor combinación de fuerza y flotabilidad.

Ross está a favor de una célula de combustible para la energía, la cual será necesaria para la propulsión, comunicaciones y equipo científico, pero apunta que los avances tecnológicos en los próximos años pueden proporcionar mejores fuentes de energía.

Ross admite que una misión submarina a Europa no ocurrirá al menos hasta dentro de 15 o 20 años. El científico planetario William B. McKinnon está de acuerdo con ésto.

“Ya es bastante difícil, y caro, volver a Europa con un orbitador, mucho menos imaginar un aterrizador o una entrada en el océano”, dijo McKinnon, profesor de Ciencias Planetarias y Terrestres en la Universidad de Washington en St. Louis, Missouri. “El algún momento del futuro, y después que hayamos determinado el grosor de la capa de hielo, podremos empezar a acometer en serio los retos de ingeniería. Por ahora, podría ser mejor buscar aquellos lugares donde el océano venga a nosotros. Es decir, lugares de erupciones recientes en la superficie de Europa, cuya composición puede determinarse desde la órbita”.

Futuro submarino para explorar los océanos de Europa (luna de Júpiter)
En un artículo publicado en el ejemplar de julio de 2007 de Journal of Aerospace Engineering un ingeniero mecánico británico propone enviar un submarino a explorar los océanos de Europa (luna de Júpiter).
El Laboratorio de Propulsión a Chorro actualmente está trabajando en una idea llamada Explorador Europa que llevaría una nave a órbita baja para determinar la presencia (o ausencia) de océanos de agua líquida bajo la capa de hielo de Europa. También cartografiaría la distribución de compuestos de interés para la química prebiótica, y caracterizaría la superficie y sub-superficie para exploraciones futuras. “Este tipo de misión”, dice McKinnon, “verdaderamente nos permitiría obtener la prueba convincente que todos quisiéramos tener de que el océano realmente está allí, y determinar el grosor de la capa de hielo y encontrar puntos más finos si existen”.

McKinnon añadió que un orbitador podría encontrar “puntos calientes” que indicasen actividad geológica reciente o incluso actividad volcánica y obtener imágenes de alta resolución de la superficie. Lo último sería necesario para planear un aterrizaje exitoso.

Ligeramente menor que la luna de la Tierra, Europa tiene un exterior que casi no tiene cráteres, lo que indica una superficie relativamente “joven”. Los datos de la nave Galileo muestran evidencias de una fusión casi superficial y movimiento de grandes bloques de la corteza helada, similar a los icebergs o balsas de hielo de la Tierra.

Mientras que la temperaturas de superficie a mediodía en Europa están sobre los 130K (-142 C), las temperaturas del interior podrían se lo bastante cálidas para que exista agua líquida por debajo de la corteza de hielo. Este calor interno viene del calentamiento por marea causado por las fuerzas gravitatorias de Júpiter y otras lunas de Júpiter las cuales tiran del interior de Europa en distintas direcciones. Los científicos creen que un calentamiento por marea similar dirige los volcanes de otra luna joviana, Io. Las fumarolas hidrotermales del lecho marino también se han sugerido como otra posible fuente de energía en Europa. En la Tierra, los volcanes submarinos y las fumarolas hidrotermales crean entornos que mantienen colonias de microbios. Si hay activos sistemas similares en Europa, los científicos razonan que podría haber vida allí también.

Entre los científicos hay mucho interés por tener una misión a Europa en camino. No obstante este tipo de misión está en pugna por los fondos con el objetivo de la NASA de volver a la Luna con misiones humanas. El propuesto Orbitador de Lunas Heladas de Júpiter (JIMO), una misión propulsada de forma nuclear para estudiar tres de las lunas de Júpiter, cayó víctima de los recortes en misiones científicas en los Presupuestos del Año Fiscal 2007 de la NASA.

Ross ha estado diseñando y mejorando submarinos durante 40 años, pero esta es la primera vez que diseña una nave para usarse fuera de la Tierra.

“El mayor problema que veo es cómo el robot submarino será capaz de taladrar o fundir su camino a través de un máximo de 6 km de hielo que cubre la superficie”, dijo Ross. “Sin embargo, el hielo puede ser mucho más fino en otros lugares. Puede ser que necesitemos un reactor de agua presurizada nuclear a bordo del robot submarino para darnos la potencia y energía para lograrlo”.

Aunque Ross propone usar paracaídas para llevar el submarino a la superficie de Europa, McKinnon apunta que los paracaídas no funcionarían en la atmósfera casi sin aire de Europa.

Ross ha recibido respuestas muy positivas a este artículo de amigos y colegas, dice, incluyendo al notable astrónomo británico Sir Patrick Moore. Ross dice que ha estado envuelta alrededor de los submarinos desde 1959 y encuentra este nuevo concepto de submarino para Europa muy emocionante.

McKinnon clasifica la exploración de Europa como “extremadamente importante”.

“Europa es un lugar donde estamos bastante seguros que hay agua líquida, fuentes de energía, y elementos “biogénicos” tales como el carbono, nitrógeno, azufre, fósforo, etc.”, dice. “¿Hay vida, cualquier tipo de vida, en el océano de Europa? No hay preguntas mucho más profundas”.



Mensajes de la Tierra enviados a un mundo alienígena

Telescopio-radar
Telescopio-radar
La poderosa escena de apertura de la película “Contact (Contacto)” presenta señales de radio y televisión de la Tierra adentrándose en el espacio. Más tarde en la película, horriblemente, una de esas señales — un discurso televisado de Adolf Hitler — es devuelto como respuesta. ¿Podría realmente suceder? ¿Podría una civilización alienígena “encontrarnos” a partir de nuestro ruido inherente? O, si queremos que otras vidas inteligentes sepan que estamos aquí, ¿tendremos que tomar una aproximación más proactiva o agresiva? Tal vez lo descubramos. Hoy, unos mensajes lanzados desde la Tierra fueron dirigidos específicamente a un mundo alienígena que se considera capaz de soportar vida, el planeta Gliese 581c, una “súper-Tierra” situada aproximadamente a 20 años luz de nosotros. La red social Bebo patrocinó una competición entre jóvenes para que compartiesen sus visiones y preocupaciones sobre la vida en la Tierra, y los mensajes ganadores fueron transmitidos esta mañana desde un radiotelescopio en Ucrania. Bebo estuvo asesorado por el Dr. Alexander Zaitsev, quien dice que la única forma de que nos encuentre una civilización alienígena es si nos hacemos conocer por nosotros mismos.

501 imágenes, dibujos y mensajes de textos fueron traducidos a formato binario y lanzados al espacio durante las cuatro horas y media de transmisión desde el enorme telescopio radar RT-70 en Evpatoria, Ucrania, normalmente usado para seguimiento de asteroides.

La transmisión se inició a las 0600 GMT del 9 de octubre. Oli Madgett, de la compañía de comunicación RDF Digital que inició la idea, dijo que el mensaje “llegó a la Luna en 1,7 segundos, a Marte en apenas 4 y dejará nuestro Sistema Solar antes del desayuno de mañana”. La compañía pagó la factura de 40 000 dólares por la transmisión.

El mensaje debería alcanzar el sistema Gliese aproximadamente para 2029. Cualquier respuesta a los mensajes probablemente no alcanzarían la Tierra en 40 años.

El intento de Bebo trataba de poner de manifiesto las preocupaciones que tienen los jóvenes sobre el futuro de la Tierra, e intentar generar interés por la exploración espacial. El portavoz de Bebo Mark Charkin dijo, “Un ‘Mensaje desde la Tierra’ presenta una oportunidad a los nativos digitales actuales…de reconectar con la ciencia y el amplio universo de una forma simple, divertida y envolvente”.

El Dr. Zaitsev fue consultor del proyecto, y es uno de los expertos mundiales en comunicación por radio interestelar y Científico Jefe del Instituto de Radioingeniería y Electrónica, en la Academia Rusa de Ciencias. Sus primeros trabajos ayudaron a diseñar e implementar dispositivos de radar para estudiar Mercurio, Venus y Marte y la búsqueda por radar de asteroides cercanos a la Tierra. Finalmente, se ha centrado en la mensajería de radio interestelar, y lo que llama METI – Mensajería de Inteligencia Extra Terrestre.

“La emisión de una radio televisión comercial es mucho más débil que una señal de radar sonoro coherente, tales como el Radio Telescopio de Arecibo o el Radar del Sistema Solar Goldstone”, dijo Zaitsev a Universe Today. “La emisión es apenas detectable contra un fondo de emisiones solares de radio. No digo que alguna poderosa civilización súper-agresiva no pueda detectar nuestras emisiones, no obstante”

Como oposición a SETI, la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre, METI toma una aproximación más proactiva. En su artículo “Argumentando sobre METI”, Zaitsev y dos colegas escribieron, “Es posible vivir en una galaxia donde todo el mundo esté escuchando y nadie hablando. Para aprender sobre la existencia – y la ciencia – de otros, alguien debe hacer el primer movimiento”.

Zaitsev ha estado implicado en varias transmisiones deliberadas al espacio en espera de hacer un contacto. “De otra forma”, dijo, “los centros de inteligencia están condenados a permanecer como solitarias civilizaciones no observadas”.

METI, así como el proyecto Bebo, toma una aproximación totalmente opuesta al recientemente formado Weti – Wait for Extra Terrestrial Intelligence (Espera de Inteligencia Extraterrestre).

Fuente: cienciakanija

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Encuentran la fórmula para descubrir posible vida extraterrestre

Permite detectar los efectos que provoca la biología en cualquier entorno, a nivel molecular


Investigadores norteamericanos han ideado un novedoso sistema que podría ayudar a encontrar vida extraterrestre. Basado en el análisis de la “quiralidad” de las moléculas, una propiedad que permite saber en qué dirección reflejan la luz, este nuevo sistema, que aún se encuentra en fase de pruebas, será en un futuro introducido en un telescopio gigante o en una sonda espacial. Desde éstos, rastreará planetas lejanos para tratar de encontrar “marcas” moleculares que revelen la presencia de vida en dichos planetas. Este proyecto, que está siendo subvencionado por la NASA y la ESA, se enmarca en el cada vez mayor interés de la ciencia por la existencia de vida más allá de nuestro Sistema Solar. Por Yaiza Martínez.

Imagen detectada por el Telescopio Espacial HubbleCientíficos del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), del Departamento de Comercio de los Estados Unidos, afirman haber encontrado la fórmula para descubrir si existe vida extraterrestre o no en otros planetas, sin tener que esperar a que los alienígenas vengan a visitarnos.

Según publica el NIST en un comunicado, la técnica desarrollada por los investigadores para detectar vida en el espacio no divisará a los extraterrestres directamente.

En lugar de eso, los instrumentos de rastreo empleados buscarán una señal inequívoca de la existencia de vida en algo mucho más abstracto: los efectos que provoca la biología en cualquier entorno, a nivel molecular.


Marca química reveladora


Para ello, los científicos analizarán una propiedad denominada “quiralidad” en las moléculas de planetas lejanos. Esta propiedad la presentan algunas de las moléculas clave de la biología, como los aminoácidos y los azúcares, y consiste en que dichas moléculas, al incidir sobre ellas la luz, favorecen una dirección de rotación de ésta.

Así, según la dirección que propicien, las moléculas pueden ser “diestras” o “zurdas”. Una molécula diestra tiene la misma composición que su “prima” zurda, pero los comportamientos químicos difieren entre ambas.

Según explica Tom Germer, uno de los autores de esta investigación, dado que muchas sustancias esenciales para la vida propician una dirección particular de rotación de la luz, la quiralidad podría convertirse en una “marca” que revele la presencia de vida en lugares muy alejados de la Tierra.


Ampliación de posibilidades


Para tratar de detectar dicha quiralidad, los científicos han creado un artefacto específico que les permitirá no tener que limitarse sólo a buscar materiales concretos vinculados a las formas de vida terrestres, como el oxígeno.

Según Germer, ahora las posibilidades de detección de vida extraterrestre se amplían porque los aminoácidos, los azúcares o el ADN son sustancias que se encuentran en cada organismo vivo, y todos son zurdos o diestros.

Lo cierto es que muchas moléculas no relacionadas con la vida exhiben también la propiedad de la quiralidad, pero la clave estaría en que, cuando los organismos se reproducen, su descendencia hereda la quiralidad de las moléculas de sus predecesores.

Así, a medida que la vida se expande, según la hipótesis de los científicos, el entorno en que se da esta expansión llega a albergar una gran cantidad de moléculas “zurdas” o “diestras”.


Detección de procesos de autoensamblaje


Si la superficie estudiada sólo presenta una colección de moléculas aleatoriamente quirales significará que la vida no se ha desarrollado en ella, explica Germer.

Pero si, por el contrario, en ese espacio se han desarrollado los procesos de autoensamblaje característicos de la vida, esto podrá constatarse en la tendencia de las moléculas estudiadas a ser más zurdas que diestras o viceversa.

De hecho, según Germer, es difícil imaginar que en la superficie de un planeta puedan preponderar un tipo u otro de moléculas sin que eso implique que en él se han producido procesos de autoensamblaje y, por tanto, seres vivos.

Los procesos de autoensamblaje son un componente esencial de la vida, y consisten básicamente en la organización autónoma que da lugar a la aparición de nuevos organismos.


Desde un telescopio o una sonda espacial


Dado que las moléculas quirales reflejan la luz de una forma que indica su cualidad de “zurdas” o de “diestras”, el dispositivo creado por los investigadores permite verter luz sobre plantas vivas y bacterias, para detectar posteriormente la polaridad del reflejo que éstas emiten como respuesta.

En la actualidad, los investigadores trabajan en mejorar el detector para que pueda abarcar grandes superficies. Una vez que se demuestre que funciona correctamente, esperan poder incorporarlo a un gran telescopio o a una sonda espacial.

Las primeras pruebas se realizarán siguiendo las señales moleculares que emiten los organismos de nuestro propio planeta, para luego empezar a “mirar” en otros más alejados.

Los fondos para esta investigación proceden del Space Telescope Science Institute de la NASA y de la Agencia Espacial Europea (ESA).


Una realidad para la ciencia


La búsqueda de vida extraterrestre cada vez se aleja más de la ciencia ficción a medida que la ciencia se adentra en el cosmos.

En los últimos años, se han ido incrementando las evidencias que apuntan a la posibilidad de que no estemos solos en el universo. Así, por ejemplo, se sabe ya que más de la mitad de las estrellas similares a nuestro sol en la Vía Láctea podrían tener sistemas planetarios parecidos al nuestro orbitando alrededor de ellas. Los astrónomos consideran, por ello, que podría haber cientos de "tierras" aún por descubrir más allá de nuestro sistema solar.

Por otro lado, en los últimos tiempos hemos sabido, por ejemplo, que los científicos han ampliado la búsqueda de vida extraterrestre a planetas denominados “Super-Tierras”, que son planetas fríos de sistemas solares muy lejanos, o que recientemente el Telescopio Espacial Hubble detectó dióxido de carbono en la atmósfera de un planeta que orbita alrededor de una estrella distante, lo que demuestra que la química biológica básica puede hallarse en otros lugares del espacio.

Fuente: © Tendencias 21

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