El Pentáculo Martinista


Pentáculo Martinista
En todos los documentos de la Orden Martinista, está impreso el Pentáculo Universal, y éste constantemente confunde al profano que, con demasiada frecuencia, lo confunde con la Estrella de David.
Dios el Primer Principio del Universo, se halla representado por un círculo, el símbolo de la eternidad.

La acción de la eternidad, pasando del poder latente a la acción, está simbolizada por la relación mística del centro con la circunferencia; es el rayo proyectado seis veces dentro del círculo, que produce el hexágono, emblemático de los seis períodos de la creación.

El punto central forma el séptimo período, el del descanso (reposo). Es entre estas emanaciones creativas (Eones), que la naturaleza se desenvuelve mediante sus dos grandes de involución (Triángulo descendente, negro) y evolución (Triángulo ascendente, blanco).

Observemos que la naturaleza simbolizada por el Sello de Salomón, no alcanza a Dios, sino sólo las fuerzas que emanan de Él.

Desde el centro del Universo hasta Dios mismo, el poder del hombre tiene principio, uniendo los efectos de la Divinidad al fatalismo de la naturaleza en la unidad de su libre albedrío simbolizado por un cuaternario (la Cruz). Esta cruz, la imagen del hombre, une el centro del Universo (el alma humana) a Dios mismo.

Expresa la oposición de las fuerzas duales que dan nacimiento a la quintaesencia. Es la imagen de la acción de lo activo sobre lo pasivo, del espíritu sobre la materia.

La barra vertical simboliza lo Activo; la barra horizontal representa lo Pasivo. El triángulo apuntando hacia arriba representa todo lo que asciende, es particularmente el símbolo del fuego, del calor.

El que apunta hacia abajo representa todo lo que desciende, es especialmente el símbolo del agua, de la humedad.

La unión de los dos triángulos representa la combinación del calor y la humedad; Del sol y la luna.

Simboliza el principio de la creación, la circulación desde el cielo a la tierra. Esta figura (El Sello de Salomón), explica las palabras de Hermes en la Tabla Esmeralda:

"Asciende de la tierra al cielo y, viceversa, desciende a la tierra y recibe la fuerza de las cosas superiores e inferiores."

Así, concluyó Papus acerca del Pentáculo Martinista: es la explicación de la figura sintética más completa que el genio del hombre haya jamás descubierto. Revela todos los misterios de la naturaleza.

Es verdad en la física así como en la metafísica, en las ciencias naturales así como en la teología.

Es el Sello que une la razón con la fe, el materialismo con el espiritualismo, la religión con la ciencia.

En cuanto al Sello de Salomón, o la Estrella de Seis Puntas, el cual es una parte integral del Tentáculo Martinista, Es explicado por Papus y Teder como sigue:

"El Sello de Salomón, el universo y sus dos ternarios: Dios y la Naturaleza.

Por esta razón, es llamado signo del Macrocosmos o Mundo Mayor, en oposición a la Estrella de Cinco Puntas, la cual es el signo del Microcosmos o Mundo Menor u hombre. El sello de salomón está compuesto por dos triángulos:

aquel cuya cabeza apunta hacia arriba y representa todo lo que asciende. Simboliza fuego y calor.

Síquicamente, corresponde a las aspiraciones del hombre ascendiendo hacia su Creador; materialmente representa la evolución de las fuerzas síquicas desde el centro de la tierra hasta nuestro sistema planetario, el Sol.

En una palabra, expresa el retorno natural de las fuerzas morales y síquicas hasta el principio del cual emanaron.

El triángulo que apunta hacia abajo representa todo lo que desciende, es el símbolo hermético del agua y la humedad.

En el mundo espiritual, simboliza la acción de la Divinidad sobre sus criaturas; en el mundo físico, representa la corriente de la involución proveniente del Sol, centro de nuestro sistema planetario yendo hacia el centro de la tierra. Combinados, estos dos triángulos expresan no sólo la ley del equilibrio sino también la eterna actividad de Dios y el Universo.

Representan el movimiento perpetuo, la constante generación y regeneración por medio del fuego y del agua.

En otras palabras, el término putrefacción usado en el pasado en lugar del más científico de fermentación."

El Sello de Salomón es entonces la imagen perfecta de la creación de acuerdo con Papus y Teder, es con este significado que Louis Claude de Saint Martin lo incluyó en su Pentáculo Universal.

Fuente: http://luzinterior.org/martinismo

La Espada Martinista


Aniespada
Simbología de la Espada, por F.L.Ishaarón

Todos los Martinístas sabemos que en cada símbolo de nuestro templo se encuentra velada una verdad trascendente. En una permanente lectura del libro del hombre y del libro de la naturaleza avanzamos con algunos mojones que nos indican la rectitud de nuestro andar y el valor del esfuerzo. Nuestros símbolos nos ayudan a develar nuestra realidad interior al vivenciarlos y darles la correcta dimensión.

Vamos a desarrollar una somera visión de uno de ellos: la espada...

Asimilada durante siglos a la idea de arma y elemento de conquista, su concepto y utilización ha sido consagrado en el ámbito iniciático por los pensamientos y la conducta de dedicados estudiantes de los misterios a valores diferentes. A lo sumo es lo que detiene por la fuerza de su ideal a nuestros errores y nos conquista para la luz...

No es solo el saber, es el comprender y utilizar lo que nos da el completo conocimiento de cualquier símbolo...

La espada que reposa sobre la mesa del maestro tiene un simbolismo definido, es el símbolo primario de la fuerza que defiende a nuestros hermanos y hermanas en la invisible presencia de la egregor contra todo ataque externo y nos da los parámetros para el orden interno de la Heptada.

En este punto debemos ahondar el porque la espada tiene ese carácter defensivo y ordenador. Dentro de nuestra tradición occidental es marco de referencia del ideal caballeresco. Es el poder que puede destruir el mal y preservar la justicia. Es las fuerzas de la luz y el orden enfrentadas a la de la oscuridad y el caos.

Es por ello que se convierte en un Axis Mundi en relación a determinados principios; en ella se encuentran representados: el honor, el valor, el poder, la verdad, la rectitud, el equilibrio.

Dentro de su construcción el plano espiritual representado por la hoja toma contacto con el plano material representado por la empuñadura para plasmar en los mundos material y espiritual la voluntad de quien tiene el conocimiento y el poder para empuñarla.

Por ello que a los caballeros les era dado el “espaldarazo” al ser consagrados (por otro caballero) como tales.

Al encontrarse asociada desde tiempos inmemoriales a la luz y al fuego, su empleo constituye una purificación, tal como se encuentra expresado en la alquimia donde representa el fuego purificador.

Dentro de los relatos de caballería representa la fuerza espiritual del caballero, y a este respecto podemos decir que es reflejo de la autoridad al encarnar quien la empuña los ideales citados anteriormente.

Los materiales en los cuales está construida tienen particulares simbologías que no desarrollaré en este estudio. Recordemos que es uno de los elementos utilizados dentro de lo que se llamó en siglos pasados la magia práctica. Como ejemplo podemos citar que el hierro para los romanos simbolizaba al Dios Marte y tenía la capacidad de ahuyentar a los espíritus malignos.

Pero hay algo a lo que sí debemos referirnos y es al temple, para que una espada tenga utilidad debe estar templada, al igual que un iniciado... Templar significa tomar conciencia de su propia esencia y sutilizar los cuerpos transformándolos en instrumentos apropiados para tal esencia. Cuando un individuo templa es cuando alcanza una realización interior de continuo equilibrio con las leyes del UNO; sin necesidad de mediar su mente su accionar es el correcto, cumple como lo expresa uno de nuestros discursos el óctuplo sendero.

Otro simbolismo es su referencia al Verbo, dentro del cristianismo representa al espíritu y la palabra de Dios, obrando en ella un ser con voluntad propia. De allí la medieval costumbre de darle nombre a las espadas. Cito como ejemplo una de las más famosas: Excalibur, su mas antiguo nombre es Caliburn que significa “la que hace una marca a fuego en la materia”, dejo a vosotros sacar las conclusiones entre su simbología de palabra divina y lo antes citado sobre la realización en los planos espiritual y material y su referencia a quien puede empuñarla.

La espada occidental es recta y tiene referencia a la tradición solar y un simbolismo que cae dentro de lo fálico en atribución a su energía regeneradora que destruye la injusticia y la ignorancia generando paz y justicia, el poder de la luz envainada en la oscuridad de las posibilidades del no-ser y que al ser empuñada en un relámpago denota realización, actividad, acción...creación.

Un capítulo aparte merecería la realización interior y exterior del héroe que tiene las facultades del uso de la espada. Entre la mitología y la realidad multitudes de iniciados empuñaron la espada para defender milenarios ideales. En la antigua tradición celta encontramos la invencible espada del dios LUG, divinidad de la luz.

Arturo, Sigfrido, arquetipos que tuvieron la capacidad de liberar o recomponer sus espadas. Aquel que la puede sacar (empuñar) de su prisión ó recomponer si se encuentra rota recompone el desorden y es capaz de restaurar el orden ideal.

Es aquel que utilizando su voluntad, iluminado por la luz del ideal, decide restaurar para sí y para otros la armonía perfecta, la armonía cósmica. Quien ha demostrado ser merecedor de tal don.

Asimismo dentro de nuestros rituales se nos señala que nuestra espada ritualística representa la dualidad, lo positivo y lo negativo, y en ello se nos indica un sendero en el medio. Con ello se dispone el orden interno de nuestra Heptada, pues es en esa correcta actitud y acción que podemos desarrollarnos y progresar tanto como individualidad o como grupo.

Se nos dice que entre la ley y la espada se encuentra el correcto accionar de los hermanos, hay quienes pueden creer que hace simplemente referencia a la ley y al castigo, hilando mucho más fino podemos decir que nuestro sendero se encuentra entre nuestra realidad física como Heptada y los arquetipos que nos brindan nuestros símbolos.

La espada es entonces la vía de la inteligencia y la conducta, tomando conciencia de nuestro eje interno, el sendero del medio que nos conduce a la reintegración, el camino del iniciado.

Equilibrando los filos de nuestro espíritu siendo intermediarios de la Voluntad Superior.

La correcta ó incorrecta forma de utilizar un símbolo está en nosotros, buscamos el acierto ó el error y por él somos responsables.

Si salimos del sendero del medio nos quedan los filos...

Hermanos míos, todos tenemos nuestra espada, el verbo, que como los antiguos caballeros hace retroceder a los dragones de la ignorancia, la mentira, la ambición, las tinieblas y el caos... construyendo entre nosotros una fraternidad, una egregor pujante y realizadora de los ideales de nuestros Maestros del pasado, los Superiores Incógnitos...

Nosotros, Marinistas, caballeros de la verdad, debemos llevar los fecundantes principios de nuestra Orden a la totalidad de la sociedad, allí donde nuestros pasos nos lleven, pero con la discreción necesaria.

No limitaremos nuestra acción a los templos, sino al Gran Templo que es la creación y a la gloria del Gran Arquitecto del Universo.

Tal vez ahora vemos por que la espada se nos brinda, como decíamos al principio, como elemento defensivo y ordenador; si cada hermano se hace uno con su simbolismo es materialmente imposible otro destino. Si encarna en él los valores y conocimientos necesarios la fraternidad y la unión surgen instantáneamente. Pues quien puede velar mejor por un hermano que otro hermano. La espada que el Maestro de la Heptada tiene la autoridad para utilizar es también nuestra pues nos hemos adherido a su simbología y la respaldamos con nuestro conocimiento, nuestro poder interior.

Somos iniciados y conocemos el lenguaje secreto... el silencio y la acción son nuestro sello, tal como nuestro Venerable Maestro firmó sus inspiradores escritos...Filósofos Desconocidos.
Fuente: http://eruizf.com/martinismo/

Iniciación Martinista


El Martinismo es una escuela de alto hermetismo, que se descubre a muy poca gente, prefiriendo la calidad a la cantidad.

La iniciación Martinista es el resultado de una enseñanza, pero hay en su desarrollo una parte inmensa de formación personal. Cualquier poder conocido por la naturaleza o la sociedad, para ser útil debe desarrollarlo y adaptarlo a su función, aquél que ha de beneficiarse.

Existe una cualidad de alma, que caracteriza esencialmente al verdadero Martinista; es aquella afinidad entre espíritus unidos por un mismo comportamiento intelectual, por las mismas tendencias. De todo lo cual se sigue la obligatoria constatación que el Martinismo está compuesto por seres que, en una primera etapa, meditan aislados y solitarios en el silencio de su gabinete, buscando su propia iluminación.

Cada uno de estos seres, en una segunda etapa, tiene el deber, una vez que han adquirido el conocimiento de las leyes del equilibrio, de transmitir su comprensión a su alrededor, a fin de que quienes deban comprender, participen de la verdad de su vida espiritual. Es aquí entonces, donde interviene la misión de servicio del Martinismo. Es solamente en este sentido que esta corriente espiritual especial encuentra su lugar en la tradición occidental.

Los asuntos de dinero son casi desconocidos en la Orden. Los grados son conferidos siempre al mérito y no pueden ser nunca objeto de tráfico.

La afiliación a la Orden Martinista es buscada sobre todo por la instrucción, que lleva bastante lejos y que comprende el estudio profundo del simbolismo y el hermetismo.

La Orden abre sus portales tanto a los hombres como a las mujeres, no demanda a sus miembros ningún juramento, sólo solicita a su tiempo, un compromiso de trabajo sincero. Tampoco impone ningún dogma.

Acoge sin distinciones a todos los que sienten en sus corazones el amor por el prójimo y que desean trabajar por el bien común.

Dentro de la orden es de rigor poseer el espíritu de comprensión más acentuado.


La Institución está organizada en Círculos y Grupos

El interesado ingresa primero a los Círculos Martinistas. Aquí recibirá una instrucción amplia y general, se familiarizará con el método de trabajo (que es completamente distinto al de otra organización). Conocerá a sus Educadores. Su ingreso aquí es sin compromiso alguno. En cuanto a lo material, se le pedirá pasado un tiempo prudente y si decide quedarse, una pequeña cuota mensual para contribuir a la mantención del local o bien para los gastos del curso por correspondencia. Si el estudiante se aviene con sus instructores y con el grupo, si ha demostrado pureza de intenciones y si encuentra que éste es un camino que puede y desea seguir, ingresará en su oportunidad a los Grupos Martinistas, que constituyen la Orden propiamente tal. Si considera que no es ese su camino, podrá retirarse cuando lo desee. De todas maneras, quedará con un conocimiento suficiente para discernir qué otra ruta tomar, de acuerdo con su temperamento y sus experiencias. En ambos casos, el Círculo cumplirá su objetivo, que no es, en ningún caso, el de hacer proselitismo o forzar algún compromiso.

Como se ha indicado, la Orden propiamente dicha está formada por los Grupos Martinistas, que comprenden tres grados. El primero, cuyos integrantes se denominan "Asociados"; el segundo, cuyos integrantes se denominan "Asociados Iniciados"; y el último, formado por los "Servidores Incógnitos". Existe un cuarto grado (Servidores Incógnitos Iniciadores") que se confiere a muy pocos y exclusivamente a quienes dirigen Grupos y están en condiciones de instruir y guiar a los adeptos.

Es preciso que el Martinismo, en todas las regiones del globo, esté formado por servidores perfectos y sucesores reales de los verdaderos maestros del movimiento, los Servidores Incógnitos, de los cuales el primero en ser conocido por el mundo profano fue Louis-Claude de Saint-Martin, a quien aún suele dársele el título de "Filósofo Incógnito".


Louis-Claude de Saint-Martin

Luis Claude de San Martín
Louis Claude de Saint-Martín
A finales del siglo XVIII sobresalía en Francia un hombre de aspecto bondadoso, modales dulces, y una amplia cultura, que atraía a los espíritus refinados, y a los más altos círculos de la sociedad francesa, con una filosofía muy espiritual y esperanzadora.

Se le conocía con el sobrenombre del Filósofo Desconocido, pseudónimo con el que firmaba sus obras, y a él pertenecen las siguientes frases:
  • El hombre es Hijo de Dios y colaborador de Dios
  • Todo cuanto se encuentra en el universo y en la Naturaleza, también se encuentra en el Hombre
  • El ser humano es un angel caido, pero su voluntad y libre albedrío lo llevarán de nuevo a la luz de donde vino
  • Dentro de nosotros se encuentra el Árbol de la Vida, y el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal.
Este personaje era Louis Claude de Saint Martín, el Filósofo Desconocido, quien había recibido gran parte de sus enseñanzas dentro de la Orden de los Caballeros Elegidos Cohem del Universo, que fue fundada por el español Martínez de Pasqually, siendo su secretario y uno de sus discípulos preferidos.

Louis Claude de Saint Martín, a través de la preparación que recibió de su Maestro, y por su propia evolución espiritual, creó un sistema de filosofía espiritual muy elevado que, aún hoy, sigue siendo un camino de inspiración para muchas almas que aspiran a reintegrarse en el Reino Primordial (el mundo espiritual) donde el Hombre, al principio, gozó de amplias prerrogativas hasta su caída voluntaria, para desempeñar una misión, en el mundo material, o bosque de los errores.

A este sistema de filosofía espiritual que, durante siglos, ha causado admiración por su elevado y refinado sentido de la percepción de lo espiritual y de la Unidad que hay en toda la Creación se le conoce como el Martinismo.
Fuentes:
http://www.iniciados.org/
http://www.martinismo.org/

La Orden Martinista


Gerard Encausse, Papus
Gerard Encausse, Papus
La Orden Martinista corresponde a la original Filiación Papus, recibiendo además la cadena directa del Martinismo Ruso Tradicional. De la filiación Papus obtuvo autorización del maestro Philippe Encausse, refrendada posteriormente con una autorización para actuar en forma independiente firmada por Emilio Lorenzo. La sucesión rusa proviene de la Logia Estrella Nórdica de San Petersburgo de la época zarista, a través de los H.: Nicolás Rogalev Girs (Nabusar), Sergio Venniacof (Sudekin) y Alexander Mihitin. Recibe también la sucesión de la Logia San Jorge, Kiev, a través de Robert Ambelain, llegando por esta vía las enseñanzas de la Orden Martinista Iniciática de los Caballeros Elües Cohen del Universo.

El Martinismo es una Escuela de Iniciación Real, una Orden de enseñanza superior y un Centro de altos estudios esotéricos

Es un sistema peculiar de Misticismo Cristiano fundamentado en una concepción Tradicional del origen del Hombre, su lugar en la creación y la relación que existe entre él, Dios y el Universo, según la doctrina recogida y promulgada por Louis-Claude de Saint-Martín, conocido como "El Filósofo Desconocido". Esta doctrina justifica una teosofía que revele al hombre la Sabiduría de Dios, la verdad, el camino y la vida. El Martinista es un amigo de Dios y de la Sabiduría. Su objetivo es alcanzar la Regeneración de la Humanidad a través de la Reintegración del individuo en su estado glorioso primigenio anterior a la caída.

Los Martinistas son individuos libres, respetuosos y tolerantes con los pensamientos divergentes, e indiferentes a tabúes o preconceptos de cualquier especie. Los Martinistas se ligan por su propia y libre voluntad a la humanidad, la naturaleza y a Dios, tomando con sus trabajos una gradual conciencia del sagrado carácter de este vínculo. En sus reuniones solamente los Martinistas son aceptados; las iniciaciones y sus respectivos grados se reciben según mérito propio, donde la antigüedad no tiene ningún valor efectivo o determinante.

Resaltemos sobre todas las definiciones y teorías que el Martinismo es un estado del Ser, una forma de vida, un Camino, y más que explicado debe ser sentido y vivenciado, para, a través del SILENCIO, poder llegar a su Corazón realizando en nuestro Ser su objetivo principal: la Reintegración de la humanidad en el seno del Absoluto.

A continuación se explican brevemente algunos conceptos sobre la definición dada.

Es una Escuela, pues se imparte una enseñanza y guía sistemática. Junto a la instrucción colectiva, hay una individual, que es la más importante. A cada integrante se le entregan los medios necesarios para su desarrollo, de acuerdo a su propia experiencia y temperamento. Cada uno de los integrantes tiene un ritmo diferente en su evolución, factor que es muy tomado en cuenta en el Martinismo.

Louis Claude de Saint-Martín
Louis Claude de Saint-Martín
Según Louis Claude de Saint-Martin, fundador de este movimiento, el verdadero sentido de la palabra "iniciar", en su etimología latina; quiere decir, aproximar, unir al principio . La palabra "initium", significa también "principio que comienza".

El integrante del Martinismo se inicia en un camino, cuyas metas se señalarán más adelante. Debe tener una transformación que le capacitará para convertirse en un nuevo ser. Se trata de un renacer, o sea, volver a nacer. De una persona que se deja arrastrar por el torrente, por el medio, por lo externo; se convertirá en una persona con identidad propia, con pensamientos suyos, con capacidad para transformar y construir, pasando de la vida terrena a la vida espiritual.

Real, porque lo dicho anteriormente no son especulaciones intelectuales. El Martinismo no es una institución donde se debe venir a aprender y llenarse de conocimientos teóricos. Para eso existen muchas otras organizaciones y muchos libros. La Orden trabaja con las fuerzas sutiles de la naturaleza y exige de sus integrantes un deseo sincero y efectivo de superación y perfeccionamiento. Sus estudiantes deben luchar por un desarrollo integral de todo su ser, que los transformará en un nuevo hombre o una nueva mujer. Hagamos una analogía; es como haber vivido como oruga y crisálida dentro de un capullo y luego aprender a romperlo, convirtiéndose en alada y libre mariposa.

Una Orden debido a que sus enseñanzas e integrantes se hayan jerarquizados a semejanza de la organización que existe en todo el Universo. Los estudiantes se van agrupando en distintos niveles, según sea su grado real de desarrollo, a fin de lograr un estudio colectivo armónico y al mismo nivel, que se une a la preparación individual.

Por qué se dice Enseñanza Superior. Todos los temas de estudio de las disciplinas corrientes interesan al Martinismo. También todos los estudios esotéricos, herméticos, religiones y filosofías. Estos temas son un medio para el perfeccionamiento del hombre; son elementos que le permitirán servir mejor a sus semejantes. Tras la diversidad de disciplinas y filosofías, se descubren los puntos de unión y se encuentra un Plan Universal que rige por encima de todo. Conocer este plan y trabajar de acuerdo a él, es el objetivo de estas enseñanzas. Son un medio para lograr fines trascendentes y superiores.

Decir que es un Centro de altos estudios esotéricos, nos lleva a tratar de definir este último término. El esoterismo es el estudio de lo que está oculto o escondido a la generalidad de los hombres. Hay una serie de aspectos del universo y de nosotros que están tras lo visible, e incluso, tras lo medible por instrumentos.

Justamente estos aspectos son la causa de lo más denso y visible. Mediante el perfeccionamiento y desarrollo, se pueden investigar y descubrir leyes, principios y estados que para la generalidad no existen, porque no los conocen. Dice un comunicado del organismo máximo del martinismo: "Es muy importante no confundir el sentido de esta última palabra (esotérico) ... que no tiene nada que ver con cierto ocultismo de bajo nivel, ávido de "poderes" extraordinarios, de "manifestaciones" sensacionalistas y de ciertas "comunicaciones". Desde luego, sabemos que el Invisible puede manifestarse ante el hombre de diferentes maneras, y es precisamente por ésto que tales manifestaciones deben ser consideradas en forma seria y respetuosa, y que es preciso admitir su eventual realidad con extrema prudencia”.

Finalmente, se señala que el Martinismo pretende ser una Fraternidad. En esta Orden se reúnen personas de diferentes creencias, de distinto nivel de desarrollo, que pertenecen o no a otras instituciones de diversas edades, hombres y mujeres, estudiantes, profesionales, dueñas de casa, empleados, etc.. Todos trabajando unidos por un ideal común y quizás comprendiendo algún día que tras lo externo y accidental que nos diferencia, existe algo interno y esencial que nos hace iguales, por ser hijos de una misma Creación. Cuando se logra esta comunicación de alma con alma, se establece un irrompible lazo de hermandad.
Fuentes:
http://www.iniciados.org/
http://www.ordenmartinista.org/