Las Pirámides de Egipto y el Cinturón de Orión


El Egipto secreto

Pirámides de GizaContemplar la Gran Pirámide corta el aliento a cualquiera. Aunque señalan su edificación en el 2500 a .C., y que fue levantada por 100.000 hombres en 20 años de arduo trabajo (información basada en una opinión recogida por el historiador griego Herodoto), este portento milenario fue alzado a sus 146 metros de altura empleando la “modesta” cifra de 2.500.000 bloques de piedra, y algunos, con más de dos toneladas y media de peso. ¿Por qué semejante esfuerzo? ¿Cuál era el propósito de erguir aquel gigantesco templo de piedra?

Antiguamente, la Gran Pirámide habría tenido un revestimiento de piedra calcárea blanca de Turah (y que fue quitado en la época de la dominación árabe para la construcción de Mezquitas), que le daba una iluminación extrema cuando la iluminaban los rayos del Sol. Sin duda, su imagen en el pasado debió haber inspirado a muchos hombres.

Según lo que recibimos en nuestra experiencia de contacto extraterrestre, las pirámides, en verdad, actúan como “estabilizadores planetarios”, puestos a funcionamiento a raíz del desequilibrio energético que significó la destrucción de Atlantis (mencionada por Platón, aunque una fantasía para los arqueólogos) por el impacto de dos fragmentos de Maldek, un planeta desaparecido, otrora ubicado en el actual cinturón de asteroides que se halla entre las órbitas de Marte y Júpiter. Este espantoso episodio invirtió los polos magnéticos de la Tierra e impuso por un tiempo una suerte de invierno nuclear.

Las pirámides de Egipto, catalogadas siempre de “Tumbas”, esconderían una función secreta que ningún arqueólogo ha sabido interpretar. En primer lugar, resulta sumamente inquietante comprobar que nunca se han encontrado restos humanos en los sarcófagos de las pirámides de Gizeh.

Ante todo esto, los arqueólogos salen al paso argumentando que los cuerpos de los faraones fueron sustraídos por cazadores de tesoros. Una presunción absurda. Ya cuando el califa Al-Mamun abrió el túnel que sirve hoy de ingreso a los turistas para visitar la Gran Pirámide, allá por el siglo IX antes de Cristo, al penetrar vehementemente en las galerías atribuidas posteriormente a Keops, comprobó con abnegada frustración que no había nada...

Sin embargo, no olvidemos que galerías secretas repletas de “información cósmica” han sido señaladas reiteradamente bajo la pata derecha de la Esfinge y en la propia Gran Pirámide. Ya en 1993, el ingeniero alemán Rudolf Gantenbrink puso a descubierto (gracias a su pequeño robot explorador “UPUAUT”) una cámara secreta en Keops.

Este tema fue desempolvado cuando el pasado 17 de septiembre del 2002, un nuevo robot se internó en la Gran Pirámide para desvelar qué había en esa misteriosa cámara, que se hallaba interrumpida por un bloque de piedra, a manera de puerta.

Ante el rostro atónito de 1.500 millones de televidentes en 140 países, el “Pyramid Rover” perforó la puerta de piedra, para introducir seguidamente una pequeñísima cámara de vídeo, que, penosamente, se encontró con otra puerta más... Pero ello no desanimará a los arqueólogos que están convencidos de estar a puertas del descubrimiento más importante del siglo.

Recientemente, Christopher Dunn, en Tecnologías del Antiguo Egipto, aportó suficientes pruebas para pensar que una de las cámaras conocidas era el núcleo central de energía de la Gran Pirámide: La Cámara del Rey.

Formada por un granito que contiene, sospechosamente, un 55% de cristal de silicio-cuarzo, esta cámara habría sido diseñada para que el granito vibre por simpatía con el sonido (¿mantrams?) sobrecargando el cuarzo en la roca (incluyendo el sarcófago) y haciendo fluir electrones mediante un fenómeno que se conoce científicamente como “efecto piezoeléctrico”.

La energía, a decir de Dunn, que llenaba la Cámara del Rey (ubicada convenientemente bajo la “cámara de descarga”) en ese punto se transformaba en una “combinación” de energía acústica y energía electromagnética. Todo ello permitía crear un “conducto de luz” o “guía de ondas” hacia algún lugar... ¿Este es el objetivo secreto de las pirámides? ¿Un “cañón estelar”? ¿Un conducto de luz?

Sea como fuere, resulta curioso observar que los egipcios llamaban a las pirámides “Ikhet”, que significa “Luz Gloriosa”. Para pensar un poco más, los mayas, denominaban “Pirhua Amenco” a sus pirámides, que se traduce como “Revelador de Luz”. En Sumer, sabemos que a los zigurats o pirámides escalonadas se les llamaba “Esh”, que significa “Fuente de Luz”. Quizá por ello la palabra pirámide (PIRA = “Fuego o Luz” MIDE = “Medida”) también significa “Medidor de energía o de luz”. No nos debe sorprender teniendo en cuenta el objetivo de construir las pirámides, o al menos, la Gran Pirámide.

Pero: ¿A dónde señalaría aquel supuesto conducto de luz que a decir de Dunn se puede formar al interior de la Gran Pirámide?


Los dioses antiguos

Se presume que la Civilización Egipcia se habría iniciado en el año 3.100 a. C., cuando el Alto y el Bajo Egipto fueron “unidos” por un personaje llamado Menes, o también “El Rey Escorpión”, constituyéndose así en el primer Faraón.

Al margen que los datos sean totalmente correctos, me llamó la atención la fecha de la fundación del Egipto dinástico, que es similar a la fecha en que se habría iniciado la Civilización Maya (año 3.113 a. C.). También me era curioso el nombre “Menes”, que me recordaba la denominación Estekna-Manés, por cuanto la palabra Manés, por lo que comprendí, al igual que el sánscrito “Manú” significaría “Mentor”, “Maestro” o “Arquetipo Humano”.

Menes es, sin discusión alguna para los historiadores, el “punto de partida” de las dinastías egipcias. Aquí hay que anotar que mucho (o más bien poco) de lo que saben los estudiosos sobre los gobernantes de Egipto se debe a Manetón (nombre que significa, curiosamente, “la Verdad de Thot”), un sacerdote egipcio de Heliópolis que habría vivido en el Siglo III a. C. Aquel sabio recopiló informaciones antiquísimas sobre los orígenes de Egipto que aun hoy en día son causa de controversia.

No disponemos del texto completo de Manetón, pero, al menos, contamos con fragmentos importantes de su obra en los escritos del cronista judío Flavio Josefo (año 340 a. C.) y de cronistas cristianos como El Africano (año 300 de nuestra era) y Eusebio (año 340 de nuestra era). Es sumamente desconcertante que los egiptólogos utilicen la obra de Manetón sólo para referirse al período histórico, y no a la prehistoria que el sacerdote egipcio citaba no como leyendas o mitología, sino como hechos reales que sucedieron en el país del Nilo hace miles de años. Por ejemplo, y yendo al grano, Eusebio cita la obra de Manetón mencionando una lista de nueve dioses que gobernaron Egipto; aquellos seres son esencialmente el panteón de deidades de Heliópolis, como Ra, Osiris, Seth, Isis, Horus, entre otros.

“...Estos fueron los primeros que gobernaron Egipto. A partir de ahí, el cetro del poder pasó de uno a otro en una sucesión ininterrumpida... a lo largo de 13.900 años... Después de los dioses reinaron los semidioses durante 1.255 años; y de nuevo se instauró otro linaje de reyes, quienes gobernaron durante 1.790 años; y otros diez reyes, que gobernaron durante 350 años. A continuación gobernaron los espíritus de los muertos por 5.813 años...”

Todo esto habría sucedido antes que Menes uniera las dos tierras de Egipto. ¿Qué pensar de ello si Manetón dice la verdad? ¿Cómo interpretar el reinado de dioses, de semidioses-reyes, y finalmente el de los espíritus de los muertos?

Esta misteriosa época se conoció con el nombre de Zep Tepi (“El Tiempo Primero”) y aquella raza de seres estelares fue denominada Neteru, término que curiosamente significa: “Vigilantes”; posiblemente los “dioses” que alude Manetón...

Los “semidioses”, son llamados Shemsu-Hor, o “Hijos de Horus”, mencionados además, a todas luces, en el conocido Papiro de Turín. De cara a todo esto resulta muy intrigante recordar que los dioses de Egipto tenían una relación más que íntima con Sahu, el nombre egipcio que identifica la Constelación de Orión y, por ende, el enigma que mora allí. No hay que olvidar, que los Textos de las Pirámides son categóricos en sostener la importancia de Orión para la cultura egipcia, y la relación directa que existe con sus dioses.


El misterio de Orión

Este episodio “pre-dinástico” guarda un sospechoso parecido con las informaciones que hemos recibido en nuestra experiencia de contacto. Por ejemplo: en el primer peldaño, la existencia de seres extraterrestres deportados en la Tierra (los dioses); luego los atlantes o mestizos (los semidioses-reyes); y finalmente, seres de procedencia extraterrestre que quedaron atrapados en otro plano dimensional en nuestro mundo (los espíritus de los muertos), como si se tratasen de los mismos ángeles caídos que mencionan los textos sagrados.

Las pirámides de Egipto reproducen, por alguna razón, el Cinturón de Orión.
Las pirámides de Egipto reproducen por alguna razón el Cinturón de Orión.
Como fuere, y enfocándonos particularmente en las cifras que nos sugiere Manetón, si el lector sumó bien, verá que este tiempo prehistórico anterior a Menes duró nada más y nada menos que 24.925 años. Es comprensible la actitud reservada de los egiptólogos para rechazar una cifra tan apabullante como esta. Pero, insisto, ¿y si Manetón dijese la verdad…?

No debemos olvidar que son 25.920 años el ciclo de precesión de los equinoccios. Precisamente este movimiento pendular del planeta sobre su eje (que dividimos en 12 eras o Zodíaco) es el que muestra un aparente cambio de posición de las estrellas en los cielos. Por esta razón, actualmente, el Cinturón de Orión marca el ecuador celeste, siendo su estrella más septentrional, Mintaka, la única estrella del firmamento que puede ser vista en ambos polos del mundo, como si se tratase de una “señal”...

Un punto que debemos tener en cuenta, es el hallazgo de Robert Bauval (The Orion Mystery), un ingeniero belga aficionado a la astronomía que demolería los rígidos esquemas mentales de la arqueología moderna al demostrar que las tres pirámides de Gizeh son una reproducción “exacta” de las estrellas Al Nitak, Al Nilam y Mintaka del Cinturón de Orión (“Las tres Marías”), y lo más importante, que esta alineación sólo pudo llevarse a cabo hacia el año 10.500 antes de Cristo. Una fecha que podría calzar perfectamente con el hundimiento de la Atlántida y que obliga a replantearse la verdadera antigüedad de las pirámides, que se atribuyen siempre a la IV Dinastía (2.500 a. C).

Lo que más llamó mi atención, en todo caso, no era el pasado cósmico de Egipto y su probable relación con Orión; pensaba si sobre la base de todo este enigma podría existir un “futuro”, alguna clave que podría comprometer a la humanidad. Aquella señal que buscaba era la llamada “Clave del Retorno”, misterio que vibra en el secreto número 14.

Por ejemplo, en la mitología egipcia se narra cómo Osiris (Orión) fue traicionado por su hermano Seth, quien le encierra en un sarcófago y le arroja al Nilo. Pero el cuerpo del dios es rescatado por Isis (asociada con Sirio), su consorte estelar, quien copula con él para dar a luz más tarde a Horus. Seth, al enterarse de ello, lleno de ira encontró a Osiris y despedazó su cuerpo en “14 partes”, que serían arrojadas una vez más al río sagrado de los egipcios.

Isis recuperará del Nilo 13 de los restos del amado dios, mas nunca ubicará el trozo 14, que se trataba curiosamente del falo, símbolo de procreación; una alegoría por demás sugestiva a nuestra condición de “hijos de Orión”.

La connotación de Orión con un “retorno” está relacionada, pues, con la Clave 14. Para pensar un poco más, las estrellas visibles de la gran constelación de Orión desde nuestro planeta, son 14, así como fueron ciclos de 14 generaciones que transcurrieron para la llegada de Cristo:

“De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce; desde David hasta la deportación de Babilonia, catorce; y desde la deportación de Babilonia hasta Cristo, catorce...” La Biblia (San Mateo 1: 17).

Y he aquí el misterio.

El secreto está en el área celeste que los egipcios denominaban “Duat”, y que involucra el cinturón de la Constelación de Orión. Bajo nuestra visión (en el hemisferio norte), particularmente la tercera estrella del cinto imaginario: Mintaka.

Mintaka es, pues, la única estrella que puede ser vista desde el polo sur al polo norte, como si fuese una señal que todos los seres humanos debemos tener en cuenta. Como sugiere el escritor británico Adrian Gilbert en “Signs in the Sky”, esta podría ser la señal del “Hijo del Hombre” en el cielo, mencionada en la Biblia como una “clave” a tener en cuenta para el retorno de Cristo.

Y aunque esto pueda sonar extraño, lo cierto es que el cinturón de Orión, que se encuentra actualmente cerca del ecuador celeste, nunca lo cruzará, pues “retrocederá” hacia su posición más meridional. Es decir, después de 12,500 años encontraría ahora su punto de “retorno”.

¿Por qué Orión?

Fuente: legadocosmico.com

Egipto y el recuerdo de Orión


Pirámides de Egipto
Al haber fracasado el Proyecto Sumerio, los Instructores Planetarios decidieron trabajar sobre una elite de individuos en la actual meseta de Gizeh. Así surge el proyecto Egipcio, en un escenario que ya había sido inquietado por visitas de Vigilantes extraterrestres, en tiempos de la Atlántida.

Antes de la presencia del "primer faraón", Menes, que habría aparecido en escena hacia el año 3100 a.C., en Egipto vivían los "dioses". Al menos eso es lo que se rastrea en el país del Nilo, en una época que era llamada Zep Tepi y en donde habitaba una raza de seres hermosos llamada Neteru y que literalmente significa "Vigilantes". También se habla de una suerte de híbridos o mestizos entre los dioses y los seres humanos en aquellos tiempos. Nos referimos a los Shemsu-Hor o los "Hijos de Horus", ¿los atlantes? mencionados a todas luces en el conocido Papiro de Turín. Sin embargo, este relato es tomado por los historiadores tan sólo como un mito ya que los copistas hacen clara omisión en sus escritos de aquellos primeros tiempos donde los dioses se mezclaban con los hombres. Afortunadamente sabemos al menos, que los "dioses" venían de un lugar específico: Orión.


El Misterio de Orión

Orión es tal vez la más bella y la más impresionante constelación de todo el cielo. Los científicos terrestres la ubican entre unos 300 y 1500 años luz de distancia. De manera clarísima, se levantan las dos estrellas de los hombros, Betelgeuse y Bellatrix, las tres estrellas del cinto, Al-Nitak, Al-Nilam y Mintaka conocidas como las Tres Marías o los Tres Reyes Magos, y las dos estrellas de los pies, Saiph y Rigel.

El objeto más precioso de la constelación de Orión es la famosa Gran Nebulosa de Orión. Tiene la denominación del catálogo Messier M42 y se halla a unos 1.500 años-luz de distancia.

El misterio de Orión A pesar que la constelación se encuentra a tantos cientos años luz, no tenemos que emprender un viaje tan largo para comprender el enigma que esconde tras ella. La respuesta la encontramos en nuestro mismo suelo ya que podemos rastrear sus huellas en los emplazamientos arqueológicos de las más remotas civilizaciones que, poseedoras de un sospechoso conocimiento astronómico, alinearon sus templos y obeliscos hacia las estrellas de donde venían sus "dioses". Una clave para comprender las visitas extraterrestres a nuestro planeta y su conexión con la dinámica del Plan Cósmico.

Volviendo a Egipto, vemos que en los "primeros tiempos", en la época denominada Zep Tepi como decíamos cuando esos "dioses" vivían en la meseta de Gizeh se guardaba un conocimiento "llave" que hoy en día se puede olfatear en las tres pirámides que se alzan como testigos silentes de un pasado cósmico. Quizá, no tan mudos que digamos si es que sabemos escuchar.

Ya en 1994, Robert Bauval, un ingeniero belga aficionado a la astronomía, lanzó una certera pedrada a la frente de la egiptología ortodoxa al demostrar que las tres pirámides de Gizeh están alineadas con el cinturón de la constelación de Orión, en el año 10.500 a.C. Y aunque tirios y troyanos se rasgaron las vestiduras, la tesis de la correlación de Orión ha venido ganando mayor terreno en el ámbito científico.

¿Porqué apuntar las pirámides a Orión? ¿Quiénes estaban mirando a los cielos hace 12.000 años? ¿Cómo pudieron ser construidos estos gigantescos monumentos con tal precisión si se supone que por esta época no existían civilizaciones representativas?

El Rostro de Marte, Maldek y Orión

Hace algunos años, por la década de los ochenta se puso de moda una imagen que tomó la sonda estadounidense Viking (1976), en su misión a Marte. Esta imagen muestra lo que parece ser un rostro humano, o por lo menos, casi humano. Muchos argumentaron que era simplemente un juego de luces y sombras lo que hacía que se diera o se reflejara esta supuesta similitud en el suelo del planeta rojo. Hacia finales del siglo XX, para asegurarse si esto era de verdad un rostro o una coincidencia del momento de la captación de la imagen, el Mars Global Surveyor, tuvo como encargo volver a fotografiar de una manera profunda esta región identificada como Cydonia. Los resultados fueron concluyentes al demostrar que sí, que un gran porcentaje de los rasgos de la llamada "cara" se daban debido al juego de luces y sombras, lo cual desbarataba cualquier insinuación de una construcción deliberada o simbólica. A menos ello es lo que la NASA pretendió hacer creer al mundo y liberarse así del molesto rostro marciano.

El rostro de Marte De lo que no se dieron cuenta los científicos en ese momento, fue que de tanto tomar fotos a esta determinada zona, ellas nos revelarían algo aun más sorprendente. A primera vista parece ser una región más del rocoso planeta pero al prestar atención a diferentes "yacimientos" que aparecen dispersos sin ninguna relación aparente, se ha podido encontrar que estos "puntos" encajan perfectamente con la representación la Constelación de Orión y de sus vecinos de Can Mayor (Sirio) y Can Menor.

¿Acaso de la misma forma como fueron ubicadas las pirámides en Egipto, "alguien" las ubicó en Marte? Recordemos que los Guías nos han dejado saber que colonias Atlantes lo poblaron, así como a Maldek, y ¿si en nuestro mundo las construimos como estabilizadores luego de la destrucción del quinto planeta, por qué no pensar que en Marte, vecino directo de Maldek, no pudieron haber hecho lo mismo?


Las Pirámides

Sea como fuere, resulta curioso observar que los egipcios llamaban a las pirámides "IKHET", que significa Luz Gloriosa. Para los Mayas sus pirámides se denominaban "PIRHUA AMENCO", que se traduce como Revelador de Luz. En Sumer, sabemos que los zigurats o pirámides escalonadas se les llamaba "ESH", que significa Fuente de Luz. Quizás por ello, la palabra pirámide (PIRA = Fuego o Luz; MIDE = Medida) también significa "Medidor de Luz o energía".

Las pirámides egipcias, habrían sido construidas por el pueblo bajo la supervisión de los atlantes, entre ellos, Hermes Trismegisto, o Thot, aproximadamente hace unos 12.000 años y no como lo asegura la ciencia actual, alrededor del 2.500 antes de Cristo. Ellas tenían como función la de estabilizar el planeta debido a los desfases de su eje y los impactos ya mencionados. De ellas se necesitaban como un condensador de energía. Las pirámides tenían inicialmente puntas de Cristal de Roca.

Ahora bien, pese a todo este legado de informaciones y asistencia cósmica, el Proyecto Egipcio, finalmente, no prosperó. Los intermediarios o sacerdotes empezaron a manipular el conocimiento que, con el transcurrir del tiempo y ya con la ausencia de los extraterrestres instructores se fue perdiendo y deformando.

Ello se refleja, inclusive, en las propias construcciones egipcias. Por ejemplo, las que corresponden a las épocas más antiguas lucen ciclópeas y perfectas. Sin embargo, las edificaciones más tardías, en vez de denotar una evolución, parecen un burdo remedo del pasado estelar y atlante de Egipto estelar por la presencia extraterrestre y atlante porque fue fundaba por supervivientes de la Atlántida . Y por si todo esto fuera poco, en el remoto pasado de Egipto se habría producido, también, una influencia de las fuerzas oscuras, procurando utilizar el poder de las pirámides para tratar de liberar a los deportados que yacen atados a la Tierra por los Cristales-Prisión. Y, aunque ello no llegó a concretarse, fue un episodio oscuro que enfrentó la civilización egipcia.

El Proyecto Egipcio sería finalmente abandonado, y la Confederación Galáctica creyó oportuno cambiar el modo operante de instrucción y asistencia a la humanidad de la Tierra. Ahora no se trabajaría sobre un grupo dirigente de humanos, sino sobre un individuo. Un ser humano sensible y especial.




El secreto de la Gran Pirámide


La  Gran Pirámide
La Gran Pirámide
"El hombre teme al tiempo, pero el tiempo teme a las pirámides" (Proverbio árabe)

La frase se pronunció el 21 de julio de 1798. Durante la batalla que enfrentaría a las tropas francesas y a los mamelucos, Napoleón exhortó a sus soldados con aquel mítico "¡cuarenta siglos os contemplan!". El general se refería, naturalmente, a la edad de la más grande de las tres pirámides de la meseta de Giza, a las afueras de El Cairo. La única de las siete maravillas del mundo antiguo que aún sigue en pie...

Más de doscientos años después, los egiptólogos están casi convencidos de que la fecha dada por Napoleón en su conocida arenga es fundamentalmente correcta. En efecto, la Gran Pirámide de Giza, un monumento que originalmente superó los 146 metros de altura -el equivalente a un edificio moderno de 40 plantas-, fue levantado en tiempos del faraón Keops, de la IV Dinastía, hacia el 2500 a.C. Pero no todos están de acuerdo en esa cronología. En el siglo 25 antes de nuestra Era, sin ruedas ni poleas, ni grúas o máquinas de ninguna clase, un grupo indeterminado de obreros movió la friolera de más de dos millones de bloques, de pesos comprendidos entre las 2,5 y las 60 toneladas.

Y no sólo eso: sin brújula -no existía-, orientaron sus cuatro paredes a los cuatro puntos cardinales con una precisión pasmosa; sin hierro practicaron agujeros que parecen hechos con un taladro en los que al examinar las muescas se ve que cada vuelta de torno profundizaban en el granito hasta doscientas veces más que lo que lograríamos nosotros hoy con un taladro de punta de diamante; y sin instrumentos ópticos orientaron algunos canales internos hacia la posición que ocupaban estrellas como Sirio, Zeta Orión o Alfa del Dragón, muy importantes dentro del contexto religioso egipcio.

Esos y otros detalles evidencian que los constructores de la Gran Pirámide poseían unos conocimientos científicos que los expertos dudan en conceder a los primeros egipcios. ¿Y entonces a quién? La falta de pruebas concretas sobre la autoría de este monumento, en el que no se han encontrado grandes inscripciones con el nombre del faraón que las levantó, han dejado el terreno abierto a la especulación. A atlantes, extraterrestres y hasta al mismísimo patriarca José de la Biblia se les ha atribuido la construcción de este edificio... sin pruebas. En realidad, tratándose de la Gran Pirámide, casi no hay pruebas de nada. Casi...

Por ejemplo, por raro que parezca, nunca se ha encontrado la momia de un faraón dentro de una pirámide. Es más, cuando se ha encontrado el ajuar funerario -los tesoros-, no había cuerpo, e incluso cuando se la localizado alguna cámara sepulcral intacta en una pirámide, el sarcófago ¡siempre estaba vacío! ¿Por qué? Algunos expertos creen que las pirámides nunca sirvieron como tumbas, sino como templos iniciáticos. Se apoyan en anomalías tales como que el faraón Snefru (el padre de Keops) se construyó tres pirámides (¿para qué querría tres "tumbas"?), o que el simple hecho de levantar un monumento tan llamativo como una pirámide era un reclamo irresistible para los ladrones de tumbas. En 1994, un ingeniero angloegipcio, Robert Bauval, propuso una idea genial. Se dio cuenta que las tres grandes pirámides de la meseta de Giza estaban distribuidas sobre el desierto de manera idéntica a como estaban las tres estrellas del "cinturón" de la constelación de Orión.

Estudiando los llamados Textos de las pirámides, Bauval descubrió, además, que para los antiguos egipcios Orión era el equivalente celestial del dios Osiris, y su "cinturón" era lo que los egipcios llamaban el Duat, una especie de "puerta" por la que el alma del faraón debía pasar para llegar al Amenti, al más allá. ¿Era tan ilógico creer que quien levantó las pirámides lo hizo pensando en construir sobre la tierra una réplica gigante de la "puerta" al más allá para el faraón?

Los últimos estudios demuestran que, en efecto, las pirámides eran una especie de "máquinas astronómicas", lo que convierte el enigma en más irritante si cabe. ¿De dónde obtuvieron los egipcios esa precisión astronómica? ¿Y matemática? No olvidemos descubrimientos como el que hizo en el siglo pasado John Taylor, al demostrar que el perímetro de la pirámide dividido entre el doble de su altura equivale a 3,1416... el número pi. Pero, según nos enseñaron en el colegio, pi ¡lo descubrieron los griegos siglos más tarde!

El último enigma de la Gran Pirámide saltó en 1993 cuando un pequeño robot diseñado para explorar un angosto pasadizo de 20 x 20 cms. que atraviesa todo el monumento desde la llamada "cámara de la reina", descubrió algo sorprendente. Una puerta con sendos pomos de cobre derretidos por el tiempo parecía impedir el paso a una cámara secreta. De confirmarse las sospechas, y dado que 60 metros de galería minúscula separan esa cámara de la "de la reina", esa habitación sería el único recinto intacto que podría existir en la pirámide. Qué contiene, para qué se diseñó y cuándo se abrirá esa portezuela es algo que decidirán un día de estos las autoridades egipcias. Ojalá sea pronto.

Las pirámides de Egipto



Pirámides de Giza
Las Pirámides de Giza
Las pirámides de Egipto son, de todos los vestigios que nos legaron los egipcios de la Antigüedad, los más portentosos y emblemáticos monumentos de esta civilización, y en particular, las tres grandes pirámides de Giza, las tumbas o cenotafios de los reyes Keops, Kefrén y Micerino, cuya construcción se remonta, para la gran mayoría de estudiosos, al periodo denominado Imperio Antiguo de Egipto. La Gran Pirámide de Giza, construida por Keops (Jufu), es una de las siete Maravillas del Mundo Antiguo.

Las pirámides egipcias siempre estuvieron rodeadas de misterio. Las primeras fueron construídas cerca de 4.500 años atrás y, hasta fines del Siglo XIX, ningún otro edificio de la tierra pudo igualar su tamaño escarpado.

Los antiguos egipcios tenían un conocimiento preciso de geometría y astronomía, y esto ha llevado a algunas especulaciones que dicen que las pirámides no fueron construídas por los hombres, sino por una raza extraterrestre que visitó nuestro planeta hace miles de años.

Cuando los egiptólogos comenzaron a abrir las tumbas de los faraones, abundaron los rumores de que cualquiera que las saqueara sería maldito. Muchos piensan que una maldición fue la culpable de la muerte de Lord Carnarvan, quien financió la expedición de Howard Carter para abrir la tumba de Tutankamón, en el año 1923. Él murió de neumonía, luego de ser picado por un mosquito unas semanas después de abierta la tumba.


Antecedentes

La mastaba, construcción casi prismática, era la sepultura de los soberanos del periodo arcaico de Egipto. Las razones del paso de las mastabas a las pirámides no se conocen bien, pero se menciona generalmente el deseo de alcanzar alturas cada vez más significativas para manifestar la importancia y el poder del faraón difunto.


Primeras pirámides monumentales

A principios de la Dinastía III (c. de 2700 adC) las mastabas se transformaron en pirámides escalonadas, constituidas con varias gradas, a modo de una "escalera gigantesca" que se elevaba hacia el cielo.

La primera y más famosa de estas es la pirámide escalonada de Saqqara del faraón Dyeser (Zoser), cuyo arquitecto era Imhotep, que posiblemente quiso crear un monumento que se eleva hacia el cielo, como una gigantesca escalera, con el fin de simbolizar la ascensión del difunto del "mundo terrenal" hacia los "Cielos".

La siguiente etapa, en la evolución de las pirámides, fue la construcción ordenada erigir por el rey Seneferu, la llamada "pirámide romboidal", o "pirámide acodada", en la región de Dahshur, que se considera una etapa intermedia entre la "pirámide escalonada" y la "pirámide clásica", o de caras lisas. En la pirámide romboidal las caras están conformadas con dos pendientes, de inclinación decreciente en dirección a la cumbre. La ausencia de uniformidad de esta pendiente podría ser un efecto geométrico voluntario.

Algunos eruditos teorizan sobre dificultades arquitectónicas, por la estabilidad de la pirámide (pendiente original demasiado fuerte), o su método de construcción (transporte de bloques a gran altura), o por dificultades de suministro (situación geopolítica), etc.

Este tipo de pirámides es la etapa que conduce, en la fase última de evolución, hacia las pirámides clásicas, de caras lisas, de la Dinastía IV (c. 2500 adC); las más célebres son las pirámides de Keops, Kefren, y Micerino, erigidas en la meseta de Giza, cerca de El Cairo.

Otros faraones de la dinastía IV iniciaron la construcción de sus pirámides, como Dyedefra (Abu-Roash) y Nebkara (Zawyet el-Aryam), pero quedaron sin concluir. El último faraón, Shepseskaf, erigió un monumento a modo de gran sarcófago pétreo, en Saqqara.

Durante la dinastía V la mayoría de sus reyes levantaron complejos de pirámides, en Saqqara y Abusir, pero de menores dimensiones y técnicamente muy inferiores. Prosiguieron erigiéndolas en Saqqara Teti, Pepy I, Merenra I y Pepy II, durante la dinastía VI.

En el denominado primer periodo intermedio de Egipto algunos gobernantes continuaron la tradición, como Neferkara Neby, Jui, Iti, o Merykara, pero apenas quedan restos.

Es en el Imperio Medio (dinastía XII, c. 1990 adC) cuando se levantan las últimas grandes pirámides, pero con núcleos de adobe y revestimiento pétreo, actualmente desmoronado.

Los faraones del Imperio Nuevo prefirieron construir grandes templos e hipogeos en la zona de Tebas.

Pirámides pétreas menores y mas estilizadas, fueron erigidas por los dignatarios de la dinastía XXV (c. 747 adC), en Napata y Meroe (Kush).


La construcción

Las pirámides muestran, para su época, el gran conocimiento de los técnicos egipcios y la capacidad organizativa necesaria para erigir tales monumentos con medios muy simples; pero nada parece indicar que hiciera falta una tecnología superior a la que disponían los egipcios representada por "ingenios" de madera, trineos e, hipotéticamente, usando la rueda, en forma de rodillos de madera, y las rampas.

No se sabe con certeza cómo se construyeron las pirámides, especialmente si tenemos en cuenta el número de bloques de la Gran Pirámide y el tiempo que, según las fuentes tardaron en construirla, los egipcios debieron colocar un bloque cada cinco minutos, o incluso menos.

La mayoría de los bloques de piedra eran cortados en canteras próximas al lugar de construcción. Se transportaban otros de las canteras del sur del país con ayuda de gigantescas barcazas. Los bloques se colocaban a continuación sobre trineos y se arrastraban con la fuerza de los brazos hasta su emplazamiento definitivo.

Previamente se procedía a limpiar el terreno, excavar canales para inundarlos de agua y así poder marcar líneas de nivel con las que preparar una superficie horizontal. Después se rellenaban los surcos. A continuación se excavaba la cámara subterránea y se comenzaba la edificación.

Construcción de las pirámides según Houdin
Construcción de las pirámides según Houdin
Existen numerosas teorías, meramente especulativas, sobre el método de construcción de las pirámides egipcias, pero los especialistas no se ponen de acuerdo en numerosos puntos, debido a la total ausencia de documentos, de esas épocas, que describan el proceso seguido para erigirlas. Algunas de estas teorías son:

  • Sin rampas: según comentaron a Heródoto los sacerdotes egipcios, comenzaban construyendo una serie de "gradas", y utilizando "ingenios" de madera, subían los bloques desde el suelo a la primera "grada", luego a la segunda, y así sucesivamente. Es el modo de construir más lógico, posteriormente utilizado por griegos, romanos, maestros de obras medievales, etc., con "ingenios" de madera.

  • Rampa incrementada: la construcción se realizaba conformando una gran rampa de arena, rectilínea, que aumentaba de altura y anchura según crecía la pirámide. Presenta, entre otras, la dificultad de ampliar la rampa y el gran volumen de esta, superior incluso al de la pirámide y el trabajo requerido en montarla y desmontarla.

  • Múltiples rampas: las piedras eran levantadas sobre cada hilada para acceder al siguiente nivel. De llevarse a cabo la construcción habrían tenido que salvar, entre otras, la gran dificultad que supone colocar los últimos bloques de cada nivel.

  • Rampa interior: el arquitecto francés Jean-Pierre Houdin expuso en abril de 2007 la teoría, según la cual las piedras de la Gran Pirámide de Giza fueron transportadas por una rampa exterior tradicional hasta una altura de 45 metros. Desde ahí los bloques eran subidos por una rampa en espiral, montada dentro de la propia pirámide. Según esta teoría las piedras eran desplazadas mediante fuerza humana en los tramos rectos y, en cada curva, eran izadas por medio de cuerdas, para girar las piedras. (Ver video)
Según Houdin el túnel seguiría existiendo hoy en día. Esta hipótesis podría dar veracidad a las narraciones de Heródoto y Plinio el Viejo reflejando relatos de cámaras subterráneas de la pirámide, siendo quizás la famosa Cámara de Horus o "tumba-isla".

Diez fueron los años que se emplearon en la construcción de esa calzada (procesional) y de las cámaras subterráneas de la colina sobre la que se alzan las pirámides, cámaras que, para que le sirvieran de sepultura, Keops se hizo construir –conduciendo hasta allí un canal con agua procedente del Nilo– en una isla. (Heródoto, Historia, Libro II, 124,4)

El jefe del Consejo Superior de Antigüedades egipcio, Zahi Hawass, afirmó que sólo es una hipótesis más y que, por el momento, no concederá permiso de excavación en la Gran Pirámide.


Faraón Pirámide Reinado Situación
Dyeser Zoser 2630 - 2612 adC Saqqara
Seneferu acodada 2612 - 2589 adC Dahshur
Seneferu roja 2612 - 2589 adC Dahshur
Seneferu en ruinas 2612 - 2589 adC Meidum
Jufu Keops 2589 - 2566 adC Giza
Dyedefra - 2566 - 2558 adC Abu Roash
Jafra Kefrén 2558 - 2532 adC Giza
Menkaura Micerino 2532 - 2504 adC Giza
Sahura - 2487 - 2477 adC Abusir
Neferirkara - 2477 - 2467 adC Abusir
Shepseskara - 2416 - 2392 adC Abusir
Amenemhat I - 1991 - 1962 adC El-Lisht
Senusert I - 1971 - 1926 adC El-Lisht
Senusert II - 1897 - 1878 adC El-Lahun
Amenemhat III - 1860 - 1814 adC Hawara
Fecha estimada de construcción de las mayores pirámides

La tabla muestra una cronología de la construcción de las pirámides de mayor tamaño. Cada pirámide está identificada con el faraón que ordenó edificarla, la fecha aproximada del reinado de este y su localización geográfica.

Un arquitecto francés sostiene haber develado la técnica que se utilizó para construir la Gran Pirámide de Egipto hace 4.500 años. Para Jean-Pierre Houdin el misterio que envuelve a la tumba del faraón Keops, se resume en una fórmula simple: fue construida de adentro hacia afuera.

Hasta el momento, las dos principales teorías sobre la construcción de la Gran Pirámide habían propugnado o bien el uso de una amplia rampa frontal o bien de una rampa externa en forma de tirabuzón para ir colocando las tres millones de piedras de 2,5 toneladas cada una.

En un abierto desafío a estas perspectivas, Houdin mostró mediante diseños computarizados que lo más probable es que se haya usado una rampa interna y un sistema de contrapesos para arrastrar las colosales rocas hasta el ápice. Esta rampa estaba contenida entre 10 y 15 metros debajo de la estructura interna, indicando así una pirámide dentro de la pirámide.

El arquitecto francés comparte la teoría de una rampa externa pero sólo para construir los primeros 43 metros. Luego -dice- se erigió otra interna con la cual se elevó la construcción hasta su ápice de 137 metros.

“Esta es mejor que las otras teorías, porque es la única que funciona”, sostuvo Houdin, quien por otra parte indicó que con esta técnica fueron necesarios sólo 4.000hombres trabajando y no 100.000 como se creía hasta ahora.

Fuente: http://news.bbc.co.uk

Robots investigarán Gran Pirámide de Keops

Arqueólogos de distintos países realizaron hoy el primer ensayo para la introducción de un robot en la pirámide, donde fueron descubiertas tres puertas interiores en 2002.

EFE El Universal El Cario Jueves 30 de noviembre de 2006

Arqueólogos de distintos países realizaron hoy el primer ensayo para la introducción de un robot en la Gran Pirámide de Keops, en Giza, para revelar los secretos que esconden tres puertas interiores descubiertas en 2002.

Equipos de las universidades de Manchester (Reino Unido) , Hong Kong y Singapur compiten por la realización de estas pruebas con un robot que hará en febrero un recorrido dentro de la Gran Pirámide, una de las siete maravillas del mundo antiguo.

Arqueólogos, técnicos y científicos de Manchester y Hong Kong han puesto a prueba el robot en una réplica de los túneles interiores de la Pirámide de Keops que fue colocada al sur de ésta, mientras que el de Singapur no ha podido ser probado por problemas técnicos.

En 2002 fueron descubiertas tres puertas en el interior de la pirámide por otro robot que entró por un pequeño orificio en el lado sur.

Este robot descubrió primero una puerta con dos cerraduras de bronce y al penetrar en ella mediante un agujero de un centímetro halló otra puerta a 21 centímetros de la primera.

La tercera puerta fue descubierta al final de un túnel de 60 metros por el que pasó el robot después de entrar por otro orificio en el norte de la pirámide.

Según el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Zahi Hawas, el robot ha logrado llegar con facilidad a la primera puerta en las pruebas realizadas hoy por las universidades de Manchester y Hong Kong.

En cuanto al equipo de Singapur, el robot ha tenido problemas en terminar la prueba, ya que se le ha roto una parte durante su envío a El Cairo, añadió Hawas.

Después de estos ensayos, está previsto que un comité egipcio estudie los resultados de las pruebas para elegir al equipo que se hará con el proyecto definitivo.