Introducción planeta bajo presión


Alex Kirby
BBC, Especialista en Medio Ambiente


Los seres humanos somos una raza exitosa. Nuestro avance desde nuestro origen homínido nos ha colocado en una posición casi dominante en el mundo, mientras que nuestra comprensión del mismo parece crecer de forma acelerada.


Vista satelital del Golfo de México
Nuestro éxito como especie tiene un punto débil: perjudica a nuestro planeta
Los científicos sostienen que hemos entrado en una nueva era de la historia de la Tierra, la Época Antropocena, en la que nosotros mismos nos hemos convertido en la principal fuerza del globo.

Pero muchos eminentes hombres de ciencia comparten la preocupación de que tal vez, nos hayamos vuelto demasiado exitosos y que la presión -cada vez mayor- que los seres humanos ejercemos sobre los ecosistemas terrestres, amenaza tanto nuestro futuro como el de otras especies.

Como generación, nos enfrentamos con problemas mucho más complejos que cualquier otra generación previa y algunos de estos problemas no parecen tener solución alguna.

Se investigaron en profundidad seis áreas que los expertos consideran críticas:
  • Alimentación: Se estima que alrededor de 1 de cada 6 personas sufre hambre o malnutrición.

  • Agua: Para 2025, dos tercios de la población mundial estará viviendo en zonas donde el acceso al agua es un problema.

  • Energía: La producción de petróleo puede llegar a su punto más alto y los suministros comenzar a decaer para 2010.

  • Cambio climático: Éste es el desafío ambiental más importante a medida que aumentan las tormentas, inundaciones y sequías.

  • Biodiversidad: Muchos científicos creen que la Tierra está ingresando en la sexta gran fase de extinción.

  • Contaminación: Los recién nacidos muestran indicios de sustancias químicas peligrosas en sus cuerpos y se estima que 1 de cada 4 personas en todo el mundo está expuesta a concentraciones insalubres de contaminantes.


Hong Kong
El smog es un problema recurrente en algunas de las ciudades más grandes, como lo ilustra esta foto de Hong Kong
Todos estos problemas están relacionados y requieren urgente atención, por lo tanto no tiene sentido elaborar una lista de prioridades.

¿Para qué preservar especies y hábitat, por ejemplo, si el cambio climático terminará por destruirlos? Tampoco sirve desarrollar nuevos cultivos si no hay aguas con que regarlos.

El smog es un problema recurrente en algunas de las ciudades más grandes, como lo ilustra esta foto de Hong Kong. Y además de estos seis problemas que ya hemos mencionado, existe un séptimo: la población humana.

Actualmente somos más de seis mil millones, y a decir por las tendencias actuales, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que para 2050 esta cifra se elevará a 8,9 mil millones.

El crecimiento de la población significa que a pesar de que la proporción de personas que viven en la pobreza continúa disminuyendo, el número absoluto de seres humanos en el planeta va en aumento porque los niveles de fecundidad superan nuestros esfuerzos por mejorar sus condiciones de vida.

La pobreza es un factor importante porque deja a muchas personas sin otra opción que explotar el medio ambiente.

Los condena a vivir mal y morir prematuramente, dos cosas que podrían evitarse.


Dilemas



Refinería petrolera en Iraq
Se cree que los suministros de crudo disminuirán a partir de 2010
En este artículo se intenta hacer preguntas más que encontrar respuestas. ¿Qué estilo de vida puede soportar nuestro planeta?

¿Cuántos de nosotros podemos vivir con altos índices de consumo?

¿Cómo podemos esperar que la gente pobre respete y cuide el medio ambiente cuando deben explotarlo para poder sobrevivir?

¿El estilo de vida ecologista es un lujo que sólo pueden permitirse los ricos o es una necesidad para todos?

¿Y qué podemos hacer cuando una gran parte de la sociedad nos dice que estamos en camino de resolver los problemas, asegurándonos de que estos no nos están superando?


Sobrevivencia


En la opinión de algunos, no lo estamos haciendo nada mal.

Hoy en día hay más gente vive de forma más saludable y por más tiempo. El futuro ofrece a un número cada vez mayor de personas un estándar de vida impensable incluso para la generación que nos precedió.

Pero sí es necesario reflexionar sobre las implicancias de nuestros éxitos y reconocer sus puntos débiles.


Inundaciones en Haití
A medida que el tiempo cambia, cada vez se registran más inundaciones
Vivir dentro de las posibilidades que ofrece nuestro planeta no significa necesariamente abandonar lo que ahora es considerado como una necesidad para vivir confortablemente, sino sencillamente compartirlo.

El desafío con el que nos enfrentamos no radica en sentirnos culpables por nuestros niveles de consumo u orgullosos por nuestros hábitos ecológicos, sino que consiste en reconocer cada vez más que como raza, ganamos o perdemos la carrera todos juntos.

El ingenio y la tecnología continúan ofreciendo esperanzas para un mundo mejor. Pero lo que pueden proponer tiene un límite.

No se necesita ni ingenio ni tecnología para salvar a alrededor de 30.000 niños menores de 5 años que mueren cada día a causa del hambre o de enfermedades que fácilmente podrían prevenirse.

Y confrontar los problemas más graves que amenazan al planeta es luchar por su sobrevivencia, y por la nuestra.

Fuente: http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science

El planeta y los alimentos


Alex Kirby
BBC, Especialista en Medio Ambiente


El hambre y la malnutrición matan a 10 millones de personas por año y 25 mil por día. Eso equivale a la pérdida de una vida cada 5 segundos.

Cada vez es más la gente que come más y mejor, como nunca antes se había hecho


Fila para recibir ayuda alimentaria
No toda la gente tiene dinero para comprar la comida necesaria
El consumo de cereales ha aumentado más del doble desde 1970, y el de carne se ha triplicado desde 1961.

Lo mismo ocurre con los pescados. Entre 1950 y 1997, aumentó seis veces la cantidad de peces capturados por el hombre.

Pero nada de esto ocurrió por arte de magia, sino gracias a una ayuda especial que se le dio a la naturaleza.

El Instituto de Recursos Mundial dijo, en 1999, que el uso de fertilizantes aumentó de modo muy significativo a partir del 1984.

Una de las grandes preguntas es si el mundo puede multiplicar sus cosechas para proveer de alimentos a los 75 millones de habitantes extras que se incorporan cada año al planeta.


Crecimiento de cultivos


Los logros recientes son impresionantes. Mientras la población global se duplicó hasta alcanzar los 6.000 millones de personas, entre 1960 y 2000, la producción de alimentos aumentó por encima de esa proporción.


Consumo diario de calorías por persona
Consumo de calorías por persona
La cantidad de personas con malnutrición cayó de un 37% a un 18%, entre la década del 60 y mediados de los 90. Pero podríamos tener problemas para mantener esta tendencia.

Para comenzar, la mayoría de las tierras más fértiles para cultivos están en uso, con lo cual muchos agricultores tienen que recurrir a tierras marginales.

Además, los terrenos más ricos reciben un fuerte escarmiento: la degradación de sus propiedades, que ya ha provocado una reducción de la productividad agrícola del 13%, en los últimos 50 años. Por otro lado, muchos de los pesticidas de los que ha dependido el aumento de los cultivos, están perdiendo su efectividad, a medida que las plagas se hacen más resistentes. Otra limitación clave es el agua. El 17% de las tierras irrigadas producen entre el 30% y el 40% de los cultivos, pero en muchos países irá disminuyendo progresivamente la cantidad de agua disponible para la agricultura. La biotecnología, en principio, puede ofrecerle al mundo cambios revolucionarios, como producir plantas resistentes a sequías o variedades que resistan los ataques de pestes. Pero, a la vez, despierta preocupación por el debilitamiento de recursos genéticos de miles de variedades tradicionales que crecen en pequeñas comunidades en distintos lugares del mundo. Nadie sabe cuáles pueden ser los posibles impactos del cambio climático en la provisión de alimentos. Pequeños aumentos de temperatura podrían resultar beneficiosos para el clima de países ricos, pero dejarían a las cosechas de los países de la zona de los trópicos en una situación aún más precaria.


Muy poco espacio



La producción de alimentos superó el ritmo de crecimiento de la población
La producción de alimentos superó el ritmo de crecimiento de la población
Otro de los interrogantes concierne al alto costo para otras formas de vida afectadas por lo que hemos hecho para asegurar nuestra propia provisión de comida.

La cantidad de nitrógeno disponible para las plantas es mucho más alto que su nivel natural. De hecho, se ha duplicado, desde 1940.

El exceso de nitrógeno proviene de los fertilizantes utilizados en tierras cultivadas, de los excrementos de ganado y de otras actividades que lleva a cabo el hombre.

La consecuencia es que está cambiando la composición de especies de los ecosistemas, reduciendo la fertilidad de la tierra, intensificando el cambio climático y creando zonas en el Golfo de México y otras áreas cercanas a la costa, donde la vida se vuelve más difícil.

La magnitud de la porción de la Tierra que necesitamos para producir nuestros alimentos está teniendo un impacto de importantes proporciones.

Ya hemos tomado cerca del 26% de la superficie del planeta (unos 3.300 millones de hectáreas) para desarrollar actividades de agricultura y ganadería.

Otros 500 millones de hectáreas se destinaron a urbanizaciones.

Las pérdidas del hábitat por la transformación de las características naturales de los ecosistemas es la principal razón por las cual otras especies están llegando al borde de la extinción.

Se está pagando un pecio alto para garantizar la provisión de alimentos, aunque no todos tienen asegurado su acceso a un plato de comida.



Distribución del hambre en el mundo
Distribución del hambre en el mundo -porcentaje de población desnutrida-

El aumento del hambre


Por el momento, no estamos camino a reducir a la mitad el hambre en el mundo, para 2015, objetivo fijado en las llamadas "Metas de Desarrollo del Milenio", acordadas en el marco de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Aunque la proporción de gente hambrienta está disminuyendo, el aumento de la población hace que se incremente la cantidad de personas sin acceso a una alimentación balanceada.

En la década del 90, la pobreza global bajó un 20%, pero el nivel de hambre creció y se incorporaron 18 millones de personas al mundo de los que no pueden alimentarse de modo apropiado.

De acuerdo a la Organización para la Alimentación y la Agricultura (OAA), de la ONU, en 2003, cerca de 842 millones de niños y adultos no tenían suficiente para comer. Un tercio de ellos vivía en África subsahariana.

El hambre y la malnutrición matan a 10 millones de personas por año y 25 mil por día. Eso equivale a la pérdida de una vida cada 5 segundos.

El mundo produce lo suficiente para alimentar a toda la población. Pero, muchas veces, la comida no está en el lugar apropiado, no puede almacenarse por mucho tiempo, o bien, la gente que la necesita no dispone de los recursos necesarios para comprarla.

Por eso, garantizar comida para todos es más un tema político que científico.
Fuente: http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science