Casos de Canibalismo


Historia de un asesino

Armin Meiwes: El caníbal
Armin Meiwes: El caníbal
Armin Meiwes era un chico normal en la escuela, algo retraído y apartado de sus compañeros. En su familia vivió las sucesivas separaciones de su madre y al final de su pubertad vivía sólo con ella, sometido a una estricta disciplina. Estos antecedentes no son nuevos en la historia de los criminales más famosos del mundo. En su juventud, el caníbal presenció escenas de matanza que podrían haber influenciado su estado psicológico. Matanzas de animales en las que él participaba para darse después el gran banquete.

A la edad de 18 años, Armin se muda con su madre a la enorme casa que la familia poseía a las afueras de Rotemburgo. La casa tenía 44 habitaciones y los amigos de Armin la llamaban la casa de los espíritus. Posteriormente ingresó en el ejercito donde destacó por su disciplina. Apoyaba a lo subalternos y se llevaba bien con ellos. Se llevaba a su madre con las excursiones de su brigada y pasaba la noche con ella en habitación separada. Tras su servicio en el ejército, trabajó como técnico de computadoras en un centro informático de Kassel. En su trabajo también se le consideraba diligente y eficiente. Entre sus aficiones estaban la lectura de libros de caníbales, muertes y asesinos en serie. Además coleccionaba partes del cuerpo de muñecas que coleccionaba en un cofre para ocultarlas de su madre.

La madre falleció en 1999 en la casa de Rotemburgo. Tras su muerte, Armin se quedó solo en el mundo y los únicos lazos familiares y sentimentales que mantenía desaparecieron de su vida. A partir de este punto, Meiwes inició su carrera criminal por internet. Fotos de crímenes, accidentes, cuerpos abiertos y otras muchas fantasías violentas componen el archivo fotográfico de su computadora. Foros como "Gourmet" o "Caníbal –Café" le proporcionan la plataforma ideal para contar y compartir sus fantasías más profundas.

Comienza la nueva doble vida de Armin como el Dr. Jekill y Mr. Hyde. El Mr. Hyde sigue siendo el buen trabajador, buen vecino y ciudadano que busca la mujer de su vida pero el Dr. Jekill aparece en escena por las noches con sus fantasías caníbales.


Bernd Brandes: La víctima
Bernd Brandes: La víctima
La red de las perversiones

Así comenzaron sus primeros contactos. Primero un cocinero ofreció a dos de sus ayudantes para ser degustados. Armin habría tenido la oportunidad de matarlo y devorarlo. Sin embargo, ante las dudas de la víctima, lo dejó marchar. El banquete sólo tenía sentido si la víctima también estaba de acuerdo.

En el chat, conoció a Bernd Brandes, un ingeniero de Berlín. Bernd se declaraba bisexual y su comportamiento sexual no era lo que se puede llamar "normal". Violencia y tortura formaban parte de su rituales sexuales del día a día. Se citaron primero para un fin de semana donde pusieron a prueba sus instintos caníbales. Tras la despedida en la estación, Brandes lo pensó mejor y llamó a Meiwes para que lo recogiese. Quería probar otra vez.

Tras varias horas de conversación, Brandes quiso que el Caníbal le amputase el pene. "Córtalo de una vez", dijo la víctima. Con gran cantidad de alcohol y medicamentos, ya no sentía dolor. Por fin Bernd pudo cumplir su sueño, comerse sus propios genitales. Meiwes cortó el pene en dos trozos y los puso en la sartén aderezándolos con pimienta, sal y ajo.

En cuanto a los motivos que llevaron a la víctima a ofrecerse, Armin manifestó que no entendía el sentimiento de felicidad que Bernd experimentaba. Meiwes asesinó posteriormente a su víctima en la mesa de descuartizar y grabó todo en cámara de vídeo. Descuartizó el cuerpo y conservó la carne. Después de dos días, Armin vio cumplido su deseo de comer carne humana. Según las declaraciones a la policía, la carne humana tiene un sabor parecido a la carne de cerdo.

El "Caníbal" había cumplido su deseo, pero esto no era suficiente. Los meses siguientes los pasó buscando nuevas víctimas. Necesitaba carne joven y fresca. Esta actitud fue la que condujo a la policía a desenmascararlo. Un estudiante de Innsbruck denunció a Meiwes, que aseguraba en los foros haber probado la carne humana. En el recuento de respuestas, se registraron varios centenares de víctimas, dispuestas a dejarse devorar por un canibal. La policía lo arrestó un año después del asesinato.


Asesinato o eutanasia
La habitación del pánico
La habitación del pánico
El veredicto de los psicólogos y psiquiatras muestra que Meiwes no estaba loco cuando cometió el crimen, pero consideran que la víctima no podía pensar racionalmente.

La fiscalía quiere juzgarlo por asesinato con motivos sexuales e imponerle cadena perpetua. El problema es que la víctima dio su consentimiento al asesino y la defensa usará este argumento para que se considere como homicidio a petición, una especie de eutanasia ilegal, lo que llevará a una sentencia de entre 6 meses y 5 años, anulando la consideración de que fue un asesinato.

Según el profesor Arthur Kreuzer, del instituto de criminología de la Universidad de Giessen, el caso podría marcar un hito en la historia judicial. "Es un asesinato convenido por víctima y asesino. No creo que pueda considerarse como el peor caso de asesinato premeditado" matizó el profesor. El abogado de Meiwes citó como una carta favorable, que Armin dejó libres a cuatro personas que se habían ofrecido voluntarias para el sacrificio, por las dudas que mostraban. Su víctima dio el pleno consentimiento antes de que Armin la matase.

El caso de Armin Meiwes conmovió a todo el mundo por su crueldad. Sobre todo por la popularidad que le dieron los medios de comunicación. El fallo judicial se enfrentó a problemas para condenar al acusado por asesinato pero finalmente Meiwes fue condenado a cadena perpetua por cometer un asesinato con motivos sexuales.


Algunos otros casos de canibalismo
Edmund Kemper (1948 - )

Edmund Kemper fue encontrado culpable de la muerte de seis mujeres jóvenes, sus dos abuelos, su madre y a una amiga de su madre. Con una infancia muy difícil y maltratado constantemente por su madre, se convierte pronto en un asesino. A los 16 dispara contra su abuela. Diez años después y tras varios crímenes, necrofilia y canibalismo, asesina a su madre y a una amiga de esta. Tras esto decide entregarse a la policía. El objetivo principal había desaparecido, dijo más tarde a la policía intentando explicar su decisión por entregarse. Con ocho condenas por asesinato en primer grado, Kemper escapa a la pena de muerte porque acaba de ser abolida en el estado de California.


Anna Zimmerman

En 1981, Anna, de 26 años, alemana y madre de dos niños asesinó a su novio por rabia y venganza, desmembró el cuerpo y congeló los restos. Con el tiempo descongeló porciones y los consumió junto a sus hijos que no sospechaban del hecho. Ella representa además uno de los pocos casos conocidos de mujeres caníbales.


Edward Gein (1906 – 1984)

Se cree que Edward Gein, un granjero de Plainfield, Wisconsin asesinó al menos tres personas: su hermano, la camarera de un bar llamada Mary Hogan y la dueña de la ferretería local, Bernice Worden. En 1957 la policía investigó la casa de Gain encontrando el cuerpo de Worden junto con los restos de al menos 15 mujeres. La mayoría de los restos habían sido robados de un cementerio cercano. Se cree que Gein tuvo contacto sexual con los cuerpos. Admitió que sentía gusto al desmembrar los cuerpos, quitarles la piel y usarla por toda la casa como telas o tejidos. Gein canibalizó algunos de los cuerpos incluyendo el corazón de Worden. En 1958, las autoridades consideraron a Ed Gein un enfermo mental al que no se podía juzgar normalmente. En consecuencia, fue recluido en un psiquiátrico, aunque en 1968 fue juzgado como autor de dos asesinatos. Falleció el 26 de julio de 1984 por insuficiencia respiratoria. La granja de Edward Gein fue quemada por los vecinos de Plainfield meses después de su detención, a fin de evitar que se convirtiera en una atracción circense.


Andrei Chikatilo (1936 - 1994)

Un asesino en serie ruso, fue el responsable de la muerte de un gran número de niños y niñas. Durante la mayor parte de su vida Chikalito sufrió de impotencia y sólo lograba gratificación sexual al torturar o asesinar. A menudo mutilaba y consumía la carne de sus víctimas incluyendo pechos, genitales y otras partes. Chikatilo declaraba que estaba asqueado por la “poca moral” de sus víctimas que le servía de recordatorio de su propia incompetencia sexual. Los psiquiatras del Instituto Serbsky lo veían como un sádico prudente que no sufría ningún trastorno que pudiera indicarle que sus actos estaban mal. Por esa razón, en octubre de 1991, dieron a conocer sus conclusiones, diagnosticando que el asesino estaba "legalmente cuerdo". El juicio de Andrei Chikatilo se iniciaba en abril de 1992, y duraría hasta octubre de ese mismo año. Éste, con la cabeza rasurada, presenció su juicio desde un cubículo de metal. El primer día deleitó a los fotógrafos esgrimiendo una revista porno, pero más tarde, abatido, se quitó la ropa y meneó el miembro gritando: "Fijaos que inutilidad, ¿Qué os pensáis que iba a hacer con esto?". Fue sentenciado a pena capital, muerto por un balazo en la cien (ejecución rusa).


Albert Fish (1870-1936)

Seis años después de la desaparición de la menor de la familia Budd en manos de un misterioso hombre que iba a contratar a los hijos mayores, y sin haber sabido nada del paradero de la niña en todo ese tiempo, llegó a la familia Budd una carta abominable, muy bien escrita y con buena letra que llevaría a capturar al hombre.

“En 1984 un amigo mío zarpó en el “Steamer Tacoma”, navegaron de San Francisco a Hong Kong. Él y otros dos marineros se emborracharon y cuando quisieron regresar el barco se había ido. En esa época había hambre en la China. La carne de cualquier tipo costaba entre uno y tres dólares la libra. Tanto era el sufrimiento entre la gente pobre que todos los niños debajo de los 12 años eran vendidos como comida. Podías ir a cualquier tienda y pedir por un filete. […]John me contó que estuvo tanto tiempo allí que adquirió el gusto por la carne humana. […] Tantas veces me dijo que tan buena sabía la carne humana que quise probarla. […] Me tomó 9 días comer todo su cuerpo. Pero no la violé, aunque pude hacerlo si hubiera querido. Ella murió virgen"

El mismo año de la carta Albert Fish fue capturado. Un hombre mayor, enflaquecido pero inteligente, de cabello gris y con una elegancia natural hermfue reconocido por Edward Budd como el hombre que se llevó a su hija menor a una fiesta de cumpleaños y nuca la regresó. El psiquiatra Fredric Wertham describió a Fish como “Sumiso, gentil, benevolente y gentíl". Fish era "Si buscaras a alguien a quien confiar tus hijos, el hubiera sido la persona elegida”. Se declaro culpable y confesó el crimen de la hija de los Budd y de un gran número de otros crímenes similares. Fish era un caníbal sexual en todo el sentido del término. Declaró que había experimentaba un enorme placer sexual al realizar el hecho. No se logró demostrar que estaba mentalmente discapacitado y se lo sentenció a muerte por electrocución.


Fuente: Elforastero.blogalis.com

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Canibalismo


'Mujer caníbal', escultura en marfil de Leonard Kern.
'Mujer caníbal', escultura en marfil de Leonard Kern
El canibalismo es el acto o la práctica de alimentarse de miembros de la propia especie. Usualmente, se suele emplear el término canibalismo para referirse al acto en el que un ser humano come a otro ser humano, siendo éste el único caso en el que se dan al mismo tiempo el canibalismo y la antropofagia. Por extensión, se emplea también para referirse a la reparación de máquinas o vehículos mediante la reutilización de piezas de otras máquinas similares.

El término proviene de su práctica por parte de la tribu Caniba o Caribe, proveniente de la palabra caniba o cariba utilizada por los Tainos que Cristobal Colón encontró en la isla de La Española en su primer viaje a América.

En casos aislados se ha acusado de caníbales a las poblaciones enemigas como medio de propaganda con el que desproveerlas de toda civilización o humanidad. De esta forma la conquista, represión o cualquier tipo de trato inhumano y vejatorio podía ser más fácilmente justificados moral y legalmente. Otro ejemplo clásico de esta tendencia sería la acusación de canibalismo hacia los cristianos en época romana que facilitó su criminalización y posterior represión.


Canibalismo humano


El canibalismo humano ha presentado a lo largo de la historia dos grandes formas de manifestación: el canibalismo por hambre y el canibalismo ritual.

El canibalismo por hambre en tiempos de amenaza extrema. Se trata de una práctica vinculada a situaciones donde se pone en juego la propia existencia, por lo que tiene su causa inmediata en la desesperación y la necesidad radical de sustento. En estos casos suelen ingerirse los cuerpos de los muertos por otras causas y es poco frecuente el homicidio con fines caníbales. Históricamente, están atestiguados, con mayor o menor grado de verosimilitud, casos de canibalismo durante la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), el asedio de Leningrado durante la Segunda Guerra Mundial y la época del colonialismo, sobre todo como consecuencia de los frecuentes naufragios. Más allá de circunstancias históricas de este tipo, se conocen también casos de canibalismo vinculados a hechos dramáticos concretos, como fue el caso de los supervivientes del accidente aéreo producido en los Andes en 1972, que hubieron de alimentarse de sus compañeros muertos para sobrevivir.


El canibalismo ritual o canibalismo afectivo


Parece probada la existencia del canibalismo ritual como ofrenda a los dioses o como manera de obtener la fuerza y el valor del guerrero enemigo.

El canibalismo como forma habitual de sostén alimenticio no ha sido probado y los casos de los que se suele hablar se basan en fuentes que podríamos calificar de parciales; conquistadores, enemigos, exploradores, etc.

Es atribuido a muchas tribus y etnias: los indios amazónicos, los aztecas, los pigmeos y otros nativos de la cuenca del río Congo, las tribus Korowai y Fore de Nueva Guinea. Actualmente, ha decrecido su práctica y en las civilizaciones actuales es rechazado socialmente y legalmente sancionado; la extensión y aceptación social en el pasado es un tema debatido en la antropología y se enmarca en el relativismo cultural. Los casos particulares en nuestras sociedades, actualmente se relacionan con situaciones extremas de hambre, criminales o personas con profundos problemas psicológicos.

Quienes han probado la carne humana afirman que ésta tiene un sabor similar a la de cerdo.[1] [2]


Casos históricos


En Europa, Francia, Alemania y en concreto entre otros, en los yacimientos arqueológicos de Atapuerca, en España, mediante el estudio de las marcas en los huesos encontrados en la cueva de La Gran Dolina demuestran que se practicó un canibalismo que, con toda seguridad, no fue producto de una hambruna y carecía de cualquier intención ritual, sino que se efectuó por lo que se ha denominado como canibalismo gastronómico ancestral, el Homo antecessor que vivió siendo ésta con 800.000 años de antigüedad la referencia sobre canibalismo más antigua de Europa.[3] [4]

En el Antiguo Egipto, a fines del 3er milenio a.d.C., debido a una muy larga sequía (al parecer un evento global llamado "Súper Niño"), el hambre llevó a la gente a la insurrección y al canibalismo (única ocasión conocida de Egipto), época registrada en la historia egipcia como "los años de los chacales". Este suceso llevó a su fin al Imperio Antiguo, creando el Primer periodo intermedio de Egipto.

En la biblia está escrito que los antiguos israelitas en caso de desobediencia a Dios serían castigados con grandes calamidades incluyendo el comer carne de sus propios hijos e hijas (Levítico 26:27-29). Durante el sitio de Samaria por parte de los Sirios, se relata el caso de una mujer que junto a otra se comieron al hijo de la primera (Segundo Libro de los Reyes 6:24-33). Durante el sitio de Jerusalén (70 D.C.) el historiador Josefo relata un caso de canibalismo perpetrado por una mujer de nombre María contra su propio hijo ante la hambruna que asolaba a la ciudad rodeada por el ejército romano. [5]

En Norteamérica, el análisis de los restos descubiertos en yacimientos arqueológicos habitados entre el 1150 y el 1200 d. C. por los indios Anasazi, confirmó la existencia de canibalismo en este pueblo. Primeramente divulgado en 1967 por el bioarqueólogo Christy G. Turner, se probó más concretamente en la década de los 90 la existencia de canibalismo, por los hallazgos de Richard Marlar de la Escuela de Medicina de la Universidad de Colorado. Él y sus colaboradores dicen haber encontrado hemoglobina humana en los vasos de cerámica de la cultura Anasazi, lo que sugiere que fueron cocinados con sangre humana. Más aún, en coprolitos humanos quemados (antiguas deposiciones), encontrados cerca del fuego en uno de los refugios abandonados, también se comprobó la existencia de hemoglobina humana.

Varios arqueólogos dicen que algunas ruinas en Mesoamérica y Sudamérica contienen muestras de canibalismo, y se discute sobre la extensión del canibalismo ritual en algunas culturas africanas o polinésicas (se piensa que fue el destino del capitán James Cook).

Según los relatos de los conquistadores, entre los pueblos indios aliados y adversarios de Hernán Cortés la práctica del canibalismo era habitual en actos religiosos y tras las escaramuzas, llevándose incluso sal a las batallas para salar a los enemigos muertos y que les durase más tiempo su carne, y así volver con ella a sus poblados y repartirla entre los familiares:

Espantáronse los isleños de ver aquella flota y metiéronse al monte, dejando desamparadas sus casas y haciendas. Entraron algunos españoles la tierra adentro y hallaron cuatro mujeres con tres criaturas y trajéronlas a Cortés, y por señas de los indios que consigo llevaba, entendió que la una de ellas era la señora de aquella tierra y madre de los niños. Hízole Cortés buen tratamiento, y ella hizo venir allí a su marido, el cual mandó dar a los españoles buenas posadas y regalarlos mucho. Y cuando vio Cortés que ya estaban asegurados y contentos, comenzó a predicarles la fe de Cristo. Mandó a la lengua que llevaba, que les dijese que les quería dar otro mejor Dios que el que tenían. Rogóles que adorasen la Cruz y una imagen de Nuestra Señora, y dijeron que les placía. Llevólos a su templo y quebrantóles los ídolos y puso en lugar dellos cruces e imágines de Nuestra Señora, lo cual todo tuvieron los indios por bueno. Estando allí Cortés nunca sacrificaron hombres, que lo solían hacer cada día.[6]

Sin duda una de las sociedades que más desarrollaron esta práctica en el pasado fue la de los Guaraníes, que lo practicaban con fines religiosos.

El principio básico que sustentaba la antropofagia guaraní era que la persona acumula energía a lo largo de su existencia, y que esa energía puede ser utilizada por otra persona para expandir la conciencia. El objetivo vital de los guaraníes era trascender los límites de la existencia cotidiana accediendo a lo que llamaban "La Tierra Sin Mal"; un estado vital en donde una persona escapaba al daño, e incluso a la muerte (como supresión del nivel físico de la existencia). En este contexto, consumir la personalidad de una persona primero y su cuerpo físico después daba al practicante un incremento de energía imposible de conseguir por otros medios. De allí que los guaraníes no comieran a cualquiera, sino solo a los mejores. El canibalismo era parte del Camino de la Perfección o Aguyé.

En 1779, el 14 de febrero, en Kealakekua Bay en Hawái, el Comandante (Master and Commander) de la expedición marina inglesa James Cook y algunos de sus hombres, fueron muertos y consumidos (aunque todavía hay controversia sobre la certeza este hecho) por la población local tras un intento fallido de secuestrar a su rey, en represalia a los robos de los nativos. Los restos remanentes fueron luego recuperados y se les hizo un funeral marino.

En Chile, durante el periodo de la conquista hispánica y en el contexto de la Guerra de Arauco, los mapuches practicaron el canibalismo, primero con sus prisioneros españoles masculinos y luego entre ellos mismos a raíz de la hambruna entre los 1554-1556, en el período de Lautaro.

En 1809, los 66 pasajeros y la tripulación del barco The Boyd fueron muertos y comidos por maoríes en la península de Whangaroa, en la isla Norte. Esto fue un "utu" (venganza) por el azotamiento con latigo de un Maorí que rehusó trabajar en el barco durante el viaje desde Australia. El hecho permance como la mayor matanza en la historia de Nueva Zelanda. Ver Boyd massacre en la wikipedia en inglés.


Casos recientes


En las selvas de Nueva Guinea existen muchas comunidades nativas aisladas, muchas de ellas aguerridas, algunas de las cuales han practicado el canibalismo, principalmente atacando a sus vecinos, otras veces por ritual rendido a sus recién difuntos (es lo que les provocaba la enfermedad conocida como kuru).

En guerras o épocas de hambre surgen a menudo relatos de este tipo de canibalismo. Algunos ejemplos, más o menos debatidos, serían: en la Unión Soviética en los años 1930; durante el Sitio de Leningrado en la Segunda Guerra Mundial; en China, durante la guerra civil y durante "El gran salto adelante".

Las tropas japonesas lo pudieron practicar ocasionalmente en la segunda guerra mundial. Muchos informes escritos y testimonios recolectados por la Sección australiana de crímenes de guerra del Tribunal de Tokio e investigados por el fiscal William Webb (el futuro juez en jefe), indicaban que el personal japonés en muchas partes de Asia y el Pacífico cometieron actos de canibalismo contra los prisioneros de guerra aliados. En muchos casos, esto estuvo inspirado por los ataques siempre crecientes de los aliados a las líneas de suministro japonesas y a la muerte y la enfermedad del personal japonés como resultado del hambre. Sin embargo, según el historiador Yuki Tanaka: "el canibalismo era a menudo una actividad sistemática conducida por escuadrones enteros y bajo la dirección de oficiales".[7]

Por ejemplo, un prisionero de guerra de India, Havildar Changdi Ram, testificó que: "el 12 de noviembre de 1944 el Kempeitai decapitó a un piloto aliado. Yo vi esta escena desde atrás de un árbol y observé a algunos de los japoneses cortando carne de sus brazos, piernas, caderas, nalgas y llevarsela hacia sus cuarteles... Ellos la cortaron en pequeñas piezas y la frieron."[8] Quizás el oficial de más alto rango condenado por canibalismo fue el lugarteniente general Yoshio Tachibana, quien con 11 otros japoneses fue juzgado en relación con la ejecución de los pilotos estadounidenses y el canibalismo de, al menos, uno de ellos, en agosto de 1944, en Chichi Jima, en las Islas Ogasawara.[9]

El caso quizás más conocido sea el del Sitio de Leningrado en 1941; durante 900 días de asedio murieron alrededor de 1.500.000 de personas y se dieron muchos casos de canibalismo entre sus habitantes. Muchos sobrevivieron depredando a quienes caían en sus habitáculos atrayéndolos con el pretexto de obtener comida. A quienes fueron sorprendidos se les aplicó la ley marcial en el acto.[cita requerida]

El canibalismo, asimismo, también es practicado como último recurso en situaciones de hambre. Un ejemplo reciente de ello fue la extrema situación de los jugadores de rugby uruguayos supervivientes de un accidente aéreo en los Andes en 1972, lograron sobrevivir alimentándose de los cuerpos de las víctimas mortales del accidente. El canibalismo como forma de supervivencia fue realizado después de una oración solemne. Más tarde se justificó plenamente la acción de supervivencia.

El 11 de julio de 1981 Issei Sagawa asesinó de un disparo a Renée Hartevelt de 25 años de edad, descuartiza el cuerpo y lo come. Narraría su experiencia canibal en un posterior libro. Actualmente Sagawa vive en libertad en Tokio y es una pequeña celebridad en Japón, a menudo es invitado a participar como conferenciante y comentarista en televisión.[10]

En marzo de 2001 Armin Meiwes grabó en video como cortó el pene, asesinó, descuartizó y se comió a Bernd Brandes con quien contactó por internet y que supuestamente le pidió que lo matara y luego le devorara. Por ello Armin Meiwes es conocido como: El Caníbal de Rotemburgo.

El 8 de octubre de 2007, miembros de la Procuraduría General de Justicia de México DF fueron a la casa de José Luis Calva Zepeda y lo arrestaron bajo la sospecha de ser responsable de la desaparición de su novia Alejandra Galeana Garabito, quien había sido vista por última vez el día 6 del mes. Fue hallado el cuerpo de esta mujer destazado y algunas partes frito en un sartén. No se ha comprobado científicamente que ingiriera carne humana, y él mismo lo negó antes de morir, pero algunos datos apuntan a que así fue. Trató de escapar a través de una ventana, pero se lastimó en el intento y fue aprehendido. La policía encontró restos del cuerpo de su novia, carne humana en el refrigerador, una sartén con carne humana frita y huesos humanos en una caja de cereal, además de un libro sin terminar titulado "Instintos Caníbales" o "12 días" y una foto de Anthony Hopkins en su papel de "Hannibal Lecter".

Referencias:
  1. «El canibalismo era una práctica habitual en la Europa neolítica y América - 20minutos.es».
  2. «CRONICA»
  3. CVC. Atapuerca. El caso de canibalismo más antiguo conocido en la historia de la humanidad
  4. Fundación Atapuerca
  5. Flavio Josefo, Guerra de Los Judíos, Libro 7, Capítulo VIII
  6. Historia de la vida y hechos del Emperador Carlos V, Prudencio de Sandoval, 1519, III,1603
  7. Tanaka, Hidden horrors: Japanese War Crimes in World War II, Westview press, 1996, p.127
  8. Edward Russell, The Knights of Bushido, a short history of Japanese War Crimes, Greenhill books, 2002, p.236
  9. Case No. 21 Trial Of General Tomoyuki Yamashita United States Military Commission, Manila, (8th October-7th December, 1945), and the Supreme Court Of The United States (Judgments Delivered On 4th February, 1946). Part VI] (Acceso, 18 de diciembre de 2006); Jeanie M. Welch, "Without a Hangman, Without a Rope: Navy War Crimes Trials After World War II", International Journal of Naval History, v.1, No. 1, April 2002, p.5-6
  10. Asesinos en Serie - Issei Sagawa - El Canibal

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