Lluvia ácida


Efectos de la lluvia ácida en un bosque de la República Checa
Efectos de la lluvia ácida en un bosque de la República Checa.
La lluvia ácida se forma cuando la humedad en el aire se combina con los óxidos de nitrógeno y el dióxido de azufre emitidos por fábricas, centrales eléctricas y vehículos que queman carbón o productos derivados del petróleo. En interacción con el vapor de agua, estos gases forman ácido sulfúrico y ácidos nítricos. Finalmente, estas sustancias químicas caen a la tierra acompañando a las precipitaciones, constituyendo la lluvia ácida.

Los contaminantes atmosféricos primarios que dan origen a la lluvia ácida pueden recorrer grandes distancias, trasladándolos los vientos cientos o miles de kilómetros antes de precipitar en forma de rocío, lluvia, llovizna, granizo, nieve, niebla o neblina. Cuando la precipitación se produce, puede provocar importantes deterioros en el ambiente.

La lluvia normalmente presenta un pH de aproximadamente 5.65 (ligeramente ácido), debido a la presencia del CO2 atmosférico, que forma ácido carbónico, H2CO3. Se considera lluvia ácida si presenta un p H de menos de 5 y puede alcanzar el pH del vinagre (pH 3). Estos valores de pH se alcanzan por la presencia de ácidos como el ácido sulfúrico, H2SO4, y el ácido nítrico, HNO3. Estos ácidos se forman a partir del dióxido de azufre, SO2, y el monóxido de nitrógeno que se convierten en ácidos. Los hidrocarburos y el carbón usados como fuente de energía, en grandes cantidades, pueden también producir óxidos de azufre y nitrógeno y el dióxido de azufre emitidos por fábricas, centrales eléctricas y vehículos que queman carbón o productos derivados del petróleo. En interacción con el vapor de agua, estos gases forman ácido sulfúrico y ácidos nítricos. Finalmente, estas sustancias químicas suben a la atmósfera forman una nube y después caen a la tierra acompañando a las precipitaciones, constituyendo la lluvia ácida.


Formación de la lluvia ácida

Una gran parte del SO2 (dióxido de azufre) emitido a la atmósfera procede de la emisión natural que se produce por las erupciones volcánicas, que son fenómenos irregulares. Sin embargo, una de las fuentes de SO2 es la industria metalúrgica.El SO2 puede proceder también de otras fuentes, por ejemplo como el sulfuro de dimetilo, (CH3)2S, y otros derivados, o como sulfuro de hidrógeno, H2S. Estos compuestos se oxidan con el oxígeno atmosférico dando SO2.Finalmente el SO2 se oxida a SO3 (interviniendo en la reacción radicales hidroxilo y oxígeno) y este SO3 se puede quedar disuelto en las gotas de lluvia, es el de las emisiones de SO2 en procesos de obtención de energía: el carbón, el petróleo y otros combustibles fósiles contienen azufre en unas cantidades variables (generalmente más del 1%), y, debido a la combustión, el azufre se oxida a dióxidos de azufre::S + O2 → SO2Los procesos industriales en los que se genera SO2, por ejemplo son en la industria metalúrgica.En la fase gaseosa el dióxido de azufre se oxida por reacción con el radical hidroxilo por una reacción intermolecular::SO2 + OH· → HOSO2· seguida por::HOSO2· + O2 → HO2· + SO3 En presencia del agua atmosférica o sobre superficies húmedas, el trióxido de azufre (SO3) se convierte rápidamente en ácido sulfúrico::SO3(g) + H2O (l) → H2SO4(l) El NO se forma por reacción entre el oxígeno y el nitrógeno a alta temperatura::O2 + N2 → 2NOUna de las fuentes más importantes es a partir de las reacciones producidas en los motores térmicos de los automóviles y aviones, donde se alcanzan temperaturas muy altas. Este NO se oxida con el oxígeno atmosférico::O2 + 2NO → 2NO2Y este 2NO2 reacciona con el agua dando ácido nítrico que se disuelve en el agua::3NO2 + H2O → 2HNO3 + NO


Efectos de la lluvia ácida

La acidificación de las aguas de lagos, ríos y mares dificulta el desarrollo de vida acuática en estas aguas, lo que aumenta en gran medida la mortalidad de peces. Igualmente, afecta directamente a la vegetación, por lo que produce daños importantes en las zonas forestales, y acaba con microorganismos fijadores de N.

El termino "lluvia ácida" abarca la sedimentación tanto húmeda como seca de contaminantes ácidos que pueden producir el deterioro de la superficies de los materiales. Estos contaminantes que escapan a la atmósfera al quemarse carbón y otros componentes fósiles reaccionan con el agua y los oxidantes de la atmósfera y se transforman químicamente en ácido sulfúrico y nítrico. Los compuestos ácidos se precipitan entonces a la tierra en forma de lluvia, nieve o niebla, o pueden unirse a partículas secas y caer en forma de sedimentación seca.

La lluvia ácida por su carácter corrosivo, corroe a las construcciones y a las infraestructuras. Puede disolver, por ejemplo, el carbonato de calcio, CaCO3, y afectar de esta forma a los monumentos y edificaciones construidas con mármol o caliza.

Un efecto indirecto muy importante es que los protones, H+, procedentes de la lluvia ácida arrastran ciertos iones del suelo. Por ejemplo, cationes de hierro, calcio, aluminio, plomo o zinc. Como consecuencia, se produce un empobrecimiento en ciertos nutrientes esenciales y el denominado estrés en las plantas, que las hace más vulnerables a las plagas.

Los nitratos y sulfatos, sumados a los cationes lixiviados de los suelos, contribuyen a la eutrofización de ríos y lagos, embalses y regiones costeras, lo que deteriora sus condiciones ambientales naturales y afecta negativamente a su aprovechamiento.

Un estudio realizado en 2005 por Vincent Gauci de Open University, sugiere que cantidades relativamente pequeñas de sulfato presentes en la lluvia ácida tienen una fuerte influencia en la reducción de gas metano producido por metanógenos en áreas pantanosas, lo cual podría tener un impacto, aunque sea leve, en el efecto invernadero.


Soluciones

Entre las medidas que se pueden tomar para reducir la emisión de los contaminantes precursores de éste problema tenemos las siguientes:

  • Reducir el nivel máximo de azufre en diferentes combustibles.
  • Trabajar en conjunto con las fuentes fijas de la industria para establecer disminuciones en la emisión de SOx y NOx, usando tecnologías para control de emisión de estos óxidos.
  • Impulsar el uso de gas natural en diversas industrias.
  • Introducir el convertidor catalítico de tres vías.
  • La conversión a gas en vehículos de empresas mercantiles y del gobierno.
  • Ampliación del sistema de transporte eléctrico.
  • Instalación de equipos de control en distintos establecimientos.
  • No agregar muchas sustancias químicas en los cultivos.
  • Adición de un compuesto alcalino en lagos y ríos para neutralizar el pH.
  • Control de las condiciones de combustión (Temperatura, oxigeno, etc.).

China no logra frenar la lluvia ácida pese a la reducción de emisiones de SO2

Por Agencia EFE

Pekín, 27 ago/09 (EFE).- China consiguió reducir en cuatro años un 9 por ciento sus emisiones de dióxido de azufre (SO2), principal causante según los científicos de la lluvia ácida, pero ésta sigue afectando el país a los mismos niveles que antes por la llegada de nuevos contaminantes a su atmósfera, según un estudio publicado hoy.

El estudio científico, del que se hace eco la revista económica especializada "Caijing", indica que China ha logrado que las emisiones de dióxido de azufre hayan bajado hasta los 23,21 millones de toneladas en 2008, lo que no se ha visto acompañado de una reducción de la lluvia ácida, que afecta a la mayor parte de las zonas habitadas del país.

Ello, según los investigadores, se debe a un aumento en ese mismo periodo del 40 por ciento en las emisiones de óxidos de nitrógeno, procedentes, al igual que el SO2, de las centrales de energía térmica (obtenida del carbón, principal fuente de energía en China).

La reducción de SO2 supone que China está cumpliendo los objetivos de reducción de emisiones que se había fijado en el plan quinquenal 2006-2010, pero al precio de aumentar la contaminación con partículas que no estaban incluidas en los planes de mejora medioambiental.

Yang Jintian, experto del Ministerio de Protección Medioambiental chino citado por "Caijing", reconoció que este proceso "ha anulado parcialmente los efectos positivos de la reducción de emisiones de dióxido de azufre" y pidió nuevas regulaciones para eliminar los contaminantes no controlados.

La información se publica el mismo día en el que el Legislativo chino ha aprobado una nueva ley para regular la lucha del país asiático contra el cambio climático, con vistas a mejorar los controles de polución en el país que emite más dióxido de carbono (principal causante del efecto invernadero) en el planeta.



China no logra frenar la lluvia ácida pese a la reducción de emisiones de SO2
China no logra frenar la lluvia ácida pese a la reducción de emisiones de SO2



Una Advertencia de los Científicos del Mundo a la Humanidad


Este llamado fue emitido en Noviembre de 1992 por unos 1,700 científicos notables del mundo, incluyendo a la mayoría de galardonados con el Premio Nóbel en Ciencias. Teniendo en cuenta los daños severos y, en ocasiones, irreparables que está sufriendo el medio ambiente, por las actividades humanas, su mensaje es válido y adquiere aún más vigencia en la actualidad.

El venado Eld, es una especie de venado rara y críticamente en peligro
El venado Eld, es una especie de venado rara y críticamente en peligro. Se encuentran en su último habitat natural existente: el Parque Nacional Kaibul Lamjao en Manipur. Foto: Animal Kingdom, Florida, Oksana Hlodan.
Los seres humanos y el mundo natural se encuentran en rumbo a una colisión. Las actividades humanas infligen daños severos y a menudo irreparables al medio ambiente y a los recursos críticos. Muchas de nuestras prácticas actuales, si no son controladas, ponen en riesgo al futuro que todos deseamos tanto para la sociedad humana como para los reinos de las plantas y de los animales, posiblemente alterando al mundo viviente en forma tal que será imposible sostener a la vida en la manera como ahora conocemos. Es urgente llevar a cabo cambios fundamentales si queremos evitar la colisión que nuestro curso actual nos va a traer.

El medio ambiente está sufriendo estreses críticos en las siguientes áreas:
  • La Atmósfera
    La reducción del ozono estratosférico nos amenaza con un aumento en la radiación ultravioleta al nivel de la superficie de la tierra, lo cual puede ser dañino o hasta letal para muchas formas de vida. La contaminación del aire cerca de la superficie y la precipitación ácida ya están causando daños generalizados a los humanos, a los bosques y a los cultivos.

  • Los Recursos Acuáticos
    La irresponsable explotación de los suministros agotables de agua subterránea pone en peligro a la producción de alimento y a otros sistemas humanos esenciales. La excesiva demanda sobre las aguas superficiales del mundo ha resultado ya en serias deficiencias en unos 80 países, los cuales contienen al 40% de la población del mundo. La contaminación de los ríos, lagos y aguas subterráneas limita más aún el suministro.

  • Los Océanos
    La presión destructiva sobre los océanos es severa, particularmente en las regiones costeras que producen la mayor parte de la pesca alimenticia del mundo. La captura marina mundial total se encuentra ahora por encima de la capacidad de suministro máximo sostenible. Algunas pesquerías ya han mostrado señales de colapso. Los ríos que llevan hacia los océanos severas cargas de sedimento proveniente de la erosión de los suelos, también llevan desechos industriales, municipales, agrícolas y pecuarios, algunos de ellos tóxicos.

  • El Suelo
    La pérdida de la productividad del suelo, la cual está causando un extenso abandono de la tierra agrícola, es un producto secundario muy extenso de las prácticas actuales en la agricultura y en la cría de animales. Desde el año 1945, el 11% de la superficie de la tierra cubierta de plantas ha sido degradada. Esto representa a un área más grande que la India y China combinadas. La producción de alimento per cápita está disminuyendo en muchas partes del mundo.

  • Los Bosques
    Los bosques húmedos tropicales, así como los bosques secos tropicales y templados, están siendo destruidos rápidamente. Si continúa la tasa actual, varios tipos críticos de bosque desaparecerán en unos pocos años y mucho del bosque húmedo tropical desaparecerá antes del final del próximo siglo. Con ellos desaparecerá un gran número de especies de plantas y de animales.

  • Las Especies Vivientes
    La pérdida irreversible de las especies, la cual para el año 2100 puede alcanzar a un tercio de las especies ahora existentes, es especialmente seria. Estamos perdiendo el potencial que estas especies poseen de proveernos de medicinas y de otros beneficios, así como la contribución que la diversidad genética de las formas de vida provee para el robustecimiento de los sistemas biológicos mundiales y la belleza extraordinaria de la tierra en sí misma.
Una gran parte de estos daños es irreversible en una escala de siglos o hasta permanentemente. Otros procesos también parecen representar amenazas adicionales. El aumento de los niveles de gases en la atmósfera proveniente de las actividades humanas, incluyendo al dióxido de carbono emitido por la quema de combustibles fósiles y por la deforestación, puede alterar al clima en una escala global. Las predicciones del calentamiento global aún son inciertas, con una variación de los efectos proyectados desde tolerables hasta severos. Sin embargo, los riesgos son muy grandes.

Nuestra manipulación masiva de la interdependiente red de vida del mundo, conjuntamente con los daños ambientales inflingidos por la deforestación, la pérdida de las especies y el cambio climático, pueden provocar amplios efectos adversos. Éstos incluyen colapsos impredecibles de sistemas biológicos críticos cuyas interacciones y dinámica solo comprendemos en forma imperfecta.

La incertidumbre sobre el alcance de estos efectos no puede excusar la complacencia o el retardo en la búsqueda de soluciones para enfrentar a la amenaza


La Población

El planeta no puede sostener a la sobrepoblación humana.La tierra es finita. Su habilidad de absorber desperdicios y efluentes destructivos es finita. Su habilidad de proveer alimento y energía es finita. Su habilidad de proveer recursos para una población humana en aumento es finita. Estamos acercándonos rápidamente a muchos de los límites de la tierra. Las prácticas económicas actuales que causan daño al medio ambiente, tanto en países desarrollados como en países en desarrollo, no pueden continuar sin arriesgarnos a dañar irreversiblemente a los sistemas globales vitales.

Las presiones resultantes de un crecimiento incontrolado de la población ponen demandas sobre el mundo natural que pueden abrumar a todos los esfuerzos que pongamos para alcanzar un futuro sostenible. Si queremos detener a la destrucción del medio ambiente, debemos aceptar que hay límites a ese crecimiento de la población. Un estimado del Banco Mundial indica que la población humana no se estabilizará en un número menor a 12 mil 400 millones mientras que las Naciones Unidas concluyeron que el número total eventual puede alcanzar los 14 mil millones, casi el triple de los actuales 5 mil 400 millones. Sin embargo, en este momento, una de cada cinco personas vive a un nivel de pobreza absoluta sin tener suficiente que comer, y una de cada diez sufre de malnutrición severa.

Nos quedan de una a varias décadas antes de perder la oportunidad de evitar los riesgos que ahora enfrentamos, disminuyendo así inmensurablemente los prospectos para la humanidad.


Una Advertencia

Los miembros de rango de la comunidad científica mundial, damos aquí una advertencia a toda la humanidad sobre lo que enfrentamos en el futuro. Se requiere un gran cambio en la forma en que manejamos a la tierra y a la vida en ella, con el fin de evitar una vasta miseria en la humanidad y la mutilación irreparable de nuestro hogar global en el planeta.


Lo que debemos hacer

Debemos enfrentar simultáneamente a cinco áreas que están inextricablemente enlazadas:
  • Debemos poner bajo control a las actividades que causan daños al medio ambiente con el fin de restaurar y proteger la integridad de los sistemas de la tierra de los cuales dependemos.

  • Debemos, por ejemplo, alejarnos de los combustibles fósiles y acercarnos a formas más benignas e inexhaustibles de energía con el fin de disminuir las emisiones de gases de invernadero y la contaminación de nuestro aire y nuestras aguas.

  • Se debe dar prioridad al desarrollo de fuentes de energía que estén en armonía con las necesidades del tercer mundo, es decir, formas de pequeña escala y fáciles de implementar.

  • Debemos detener a la deforestación, al daño y pérdida de tierras agrícolas y a la pérdida de las especies de plantas y animales terrestres y marinos.

  • Debemos manejar más efectivamente a los recursos vitales para el bienestar humano.

  • Debemos dar una alta prioridad al uso eficiente de la energía, del agua y de otros materiales, incluyendo la expansión de la conservación y del reciclaje.

  • Debemos estabilizar a la población. Esto solo será posible si todas las naciones aceptan que esto requiere tanto la mejora de las condiciones socioeconómicas como la adopción de la planificación familiar efectiva y voluntaria.

  • Debemos reducir y, eventualmente, eliminar a la pobreza.

  • Debemos garantizar la igualdad de los sexos y garantizar el control de la mujer sobre sus propias decisiones reproductivas.
Hoy en día, las naciones desarrolladas son los mayores contaminadores en el mundo. Ellas deben reducir grandemente su propio consumo excesivo si de verdad queremos reducir las presiones sobre los recursos y sobre el medio ambiente global. Las naciones desarrolladas tienen la obligación de proveer ayuda y apoyo a las naciones en desarrollo, porque solo las naciones desarrolladas poseen los recursos financieros y las habilidades técnicas para estas tareas.

El actuar en base a este reconocimiento no es altruismo, sino interés propio inteligente: seamos o no industrializados, todos tenemos un solo bote salvavidas. Ninguna nación escapará al daño cuando maltratemos o destruyamos a los sistemas biológicos globales. Ninguna nación podrá escapar a los conflictos sobre el aumento en la escasez de los recursos. Además, las inestabilidades ambientales y económicas van a causar migraciones masivas con consecuencias incalculables tanto para los países en vías de desarrollo como en desarrollo.

Las naciones en vías de desarrollo deben comprender que el daño al medio ambiente es una de las mayores amenazas que ellas enfrentan y que cualquier intento de suavizar este impacto será abrumado si sus poblaciones siguen creciendo sin control. El mayor peligro es el verse atrapados en una espiral de deterioro ambiental, pobreza y disturbios, llevando al colapso social, económico y ambiental.

El éxito en esta tarea global requerirá una gran reducción de la violencia y de la guerra. Los recursos que ahora se dedican a la preparación y conducción de guerras, los cuales sobrepasan un millón de millones de dólares cada año, serán altamente necesarios para financiar a estas nuevas tareas y deberán ser redirigidos hacia estos nuevos retos.

Los fondos de los gobiernos deben ser redirigidos de otras actividades con el fin de mejorar la salud del planeta.Se requiere una nueva ética, una nueva actitud sobre la descarga de nuestra responsabilidad sobre el cuidado de la humanidad y de la tierra. Debemos reconocer la limitada capacidad de la tierra para proveernos de recursos. Debemos reconocer su fragilidad. No debemos permitir más que sea saqueada. Esta ética debe motivar a un gran movimiento; debe convencer a los líderes reacios, a los gobiernos reacios y a las personas reacias mismas de llevar a cabo los cambios necesarios.

Los científicos que emiten esta advertencia esperan que nuestro mensaje alcance y afecte a la gente en todo el mundo.
  • Necesitamos la ayuda de muchos.
  • Requerimos la ayuda de la comunidad mundial de científicos.
  • Requerimos la ayuda de los líderes industriales y de negocios del mundo.
  • Requerimos la ayuda de los líderes religiosos del mundo.
  • Requerimos la ayuda de la gente del mundo.
  • Hacemos un llamado a todos para que se unan a nosotros en esta tarea.

La Advertencia de los Científicos del Mundo a la Humanidad fue escrita y liderada por el difunto Henry Kendall, antiguo presidente de la junta directiva de la Unión de Científicos Preocupados. La UCP es una organización de acción compuesta de ciudadanos y científicos que están preocupados sobre temas ambientales y científicos.

Fuente: actionbioscience.org

Efecto Invernadero


Se denomina efecto invernadero al fenómeno por el cual determinados gases, que son componentes de la atmósfera planetaria, retienen parte de la energía que el suelo emite por haber sido calentado por la radiación solar. Afecta a todos los cuerpos planetarios dotados de atmósfera. De acuerdo con el actual consenso científico, el efecto invernadero se está viendo acentuado en la Tierra por la emisión de ciertos gases, como el dióxido de carbono y el metano, debida a la actividad económica humana. Este fenómeno evita que la energía solar recibida constantemente por la Tierra vuelva inmediatamente al espacio, produciendo a escala planetaria un efecto similar al observado en un invernadero.

Balance radiactivo terrestre

Representación esquemática simplificada de los flujos de energía entre el espacio, la atmósfera de la Tierra y la superficie de la Tierra
Representación esquemática simplificada de los flujos de energía entre el espacio, la atmósfera de la Tierra y la superficie de la Tierra
La imagen muestra cómo estos flujos se combinan para mantener caliente la superficie del planeta creando el efecto invernadero. Si el calor total recibido en la superficie fuera 235 W/m2, entonces la temperatura de equilibrio de la superficie de la Tierra sería de -18 °C (Lashof 1989). En cambio, la atmósfera de la Tierra recicla el calor que viene de la superficie y entrega unos 324 W/m2 adicionales que elevan la temperatura media de la superficie a aproximadamente +14 °C.[1]

El efecto invernadero es un factor esencial del clima de la Tierra. Bajo condiciones de equilibrio, la cantidad total de energía que entra en el sistema por la radiación solar se compensará exactamente con la cantidad de energía radiada al espacio, permitiendo a la Tierra mantener una temperatura media constante en el tiempo.

Todos los cuerpos, por el hecho de estar a una cierta temperatura superior al cero absoluto, emiten una radiación electromagnética. La radiación electromagnética se traslada sin obstáculos a través del vacío, pero puede hacerlo también a través de medios materiales con ciertas restricciones. Las radiaciones de longitud de onda más corta (o frecuencia más alta) son más penetrantes, como ilustra el comportamiento de los rayos X cuando se los compara con la luz visible. También depende de las propiedades del medio material, especialmente del parámetro denominado transmitancia, que se refiere a la opacidad de un material dado para radiación de una determinada longitud de onda.


Radiación recibida del Sol

El Sol es el responsable de casi toda la energía alcanzada desde el exterior a la superficie de la Tierra. El Sol emite radiación que se puede considerar de onda corta, centrada en torno a la parte del espectro a la que son sensibles los ojos, y que llamamos por ello luz visible. Incluye también dosis significativas de radiación ultravioleta, de longitud de onda menor que la visible. La parte ultravioleta es absorbida en buena parte por el ozono y otros gases en la alta atmósfera, contribuyendo a su calentamiento, mientras que la luz visible traspasa la atmósfera casi sin problemas. La Tierra intercepta una energía del Sol que en la parte superior de la atmósfera vale 1366 W/m2. Sin embargo, sólo intercepta energía la sección de la Tierra orientada hacia el Sol, mientras que la irradia a toda la superficie terrestre, así que hay que dividir la constante solar entre 4, lo que lleva a 342 W/m2. El balance y equilibrio, en la vida terrestre se halla afectado por la forma cambiante del mismo.


Albedo

De la radiación que llega al planeta, principalmente en forma de luz visible, una parte es reflejada inmediatamente. Esta fracción de energía que es devuelta inmediatamente al espacio se llama albedo, y para la Tierra vale 0,313 (31,3%), así que se pierden en el espacio ,por lo que quedan que es la energía que no es reflejada por la atmósfera, el suelo sólido o el océano. El albedo de la Tierra es un factor causal importante de su clima, afectado por causas naturales y también por otras antropogénicas.

Es frecuente confundir los efectos del albedo con los del efecto invernadero, pero el primero se refiere a energía devuelta directamente al espacio, mientras que el segundo lo hace a energía primero absorbida y luego emitida. En el primer caso se trata de los mismos fotones llegados desde el Sol, en el segundo se trata de los que la Tierra emite, tras calentarse, precisamente por no haber reflejado toda la radiación solar.


Efecto invernadero

La Tierra, como todo cuerpo caliente, emite radiación, pero al ser su temperatura mucho menor que la solar, emite radiación infrarroja de una longitud de onda mucho más larga que la que recibe. Sin embargo, no toda esta radiación vuelve al espacio, ya que los gases de efecto invernadero absorben la mayor parte.

La atmósfera transfiere la energía así recibida tanto hacia el espacio (37,5%) como hacia la superficie de la Tierra (62,5%). Ello representa 324 W/m2, casi la misma cantidad de energía que la proveniente del Sol, aún sin albedo. De este modo, el equilibrio térmico se establece a una temperatura superior a la que se obtendría sin este efecto. La importancia de los efectos de absorción y emisión de radiación en la atmósfera son fundamentales para el desarrollo de la vida tal y como se conoce. De hecho, si no existiera este efecto la temperatura media de la superficie de la Tierra sería de unos -22 ºC, y gracias al efecto invernadero es de unos 14ºC.

En zonas de la Tierra cuya atmósfera tiene poca proporción de gases de efecto invernadero (especialmente de vapor de agua), como en los grandes desiertos, las fluctuaciones de temperatura entre el día (absorción de radiación solar) y la noche (emisión hacia el cielo nocturno) son muy grandes.

Desde hace unos años el hombre está produciendo un aumento de los gases de efecto invernadero,[2] con lo que la atmósfera retiene más calor y devuelve a la Tierra aún más energía causando un desequilibrio del balance radiativo y un calentamiento global.

Además, se puede asemejar con un invernadero, siendo el CO2 comparado con el techo de cristal.


Gases de efecto invernadero y actividad industrial

Evolución de las emisiones de dióxido de carbono, en millones de toneladas por año, discriminada por región Evolución de las emisiones de dióxido de carbono, en millones de toneladas por año, discriminada por región
Variación de la temperatura global y de la concentración de dióxido de carbono presente en el aire en los últimos 1000 años Variación de la temperatura global y de la concentración de dióxido de carbono presente en el aire en los últimos 1000 años
Los denominados gases de efecto invernadero o gases invernadero, responsables del efecto descrito, son:
  1. Vapor de agua (H2O).
  2. Dióxido de carbono (CO2).
  3. Metano (CH4).
  4. Óxidos de nitrógeno (NOx).
  5. Ozono (O3).
  6. Clorofluorocarbonos (CFCl3).
Si bien todos ellos (salvo los CFCs) son naturales, en tanto que ya existían en la atmósfera antes de la aparición del hombre, desde la Revolución industrial y debido principalmente al uso intensivo de los combustibles fósiles en las actividades industriales y el transporte, se han producido sensibles incrementos en las cantidades de óxidos de nitrógeno y dióxido de carbono emitidas a la atmósfera, con el agravante de que otras actividades humanas, como la deforestación, han limitado la capacidad regenerativa de la atmósfera para eliminar el dióxido de carbono, principal responsable del efecto invernadero.

Estos cambios causan un paulatino incremento de la temperatura terrestre, el llamado cambio climático o calentamiento global que, a su vez, es origen de otros problemas ambientales:

  1. Desertización y sequías, que causan hambrunas
  2. Deforestación, que aumenta aún más el cambio
  3. Inundaciones
  4. Fusión de los casquetes polares y otros glaciares, que causa un ascenso del nivel del mar, sumergiendo zonas costeras.[3] Sólo influye en dicha variación el hielo apoyado en suelo firme, ya que el hielo que flota en el mar no aumenta el nivel del agua.
  5. Destrucción de ecosistemas
  6. Además, el efecto invernadero es uno de los principales factores que provocan el calentamiento global de la Tierra, debido a la acumulación de los llamados gases invernadero CO2, H2O, O3, CH4 y CFCs en la atmósfera.

Protocolo de Kioto

El protocolo de Kioto es un convenio internacional que intenta limitar globalmente las emisiones de gases de efecto invernadero. El protocolo surge de la preocupación internacional por el calentamiento global que podrían incrementar las emisiones descontroladas de estos gases.

De todos los planetas del Sistema Solar, Venus es el que tiene un efecto invernadero más intenso debido a la densidad y composición de su atmósfera, ya que contiene un 96% de CO2 y tiene una presión superficial de 90 bar. En estas condiciones la superficie alcanza temperaturas de hasta 460 ºC. Cuando comenzó el estudio de la atmósfera de Venus en las décadas de 1960-70, surgieron las primeras señales de alarma sobre un posible efecto invernadero en la Tierra provocado por el aumento de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera. Siendo ambos planetas geológicamente muy similares su principal diferencia se encuentra en la intensidad del efecto invernadero en Venus.

La Tierra, debido a su fuerza de gravedad, retiene en su superficie el aire y el agua del mar, y para poner en movimiento el aire y el mar en relación con la superficie del planeta se necesita una energía cuya fuente primaria es el Sol, que emite en todas las direcciones un flujo de luz visible o próxima a la radiación visible, en las zonas del ultravioleta y del infrarrojo.